domingo, 12 de septiembre de 2010

Treinta Días con un Gran Maestro Espiritual

Meister Eckhart

En cierta ocasión le preguntaron a un enfermo por qué no le pedía a Dios que le curara de su aflicción.


Aquel respondió:

“En primer lugar estoy seguro de que el amoroso Dios no me habría afligido si eso no fuera lo mejor para mí.

En segundo lugar, sería erróneo desear mi voluntad y no lo que Dios quiere para mí.

En tercer lugar, ¿por qué habría de pedirle al rico, amoroso y generoso Dios algo tan insignificante?



PRIMER DÍA

Al comenzar el día



OBEDIENCIA VERDADERA

La verdadera obediencia es la virtud que está por encima de todas las virtudes.

Sin ella no puede realizarse ninguna obra grande.

Todas las obras, grandes o triviales, se perfeccionan por la obediencia.

Ser obediente es estar libre de libre de cuidados y colmado de bendiciones.

Cuando nos purificamos, de manera natural Dios fluye dentro de nosotros y cuando sometemos nuestra voluntad, invitamos a Dios a querer para nosotros lo que el quiere para sí mismo.

Dios debe querer en mi lugar, y si no lo hiciere me descuidaría a mí y a sí mismo.

Cuando nada quiero para mí, Dios quiere en mi lugar.

Y ¿qué es lo que Él quiere para mí

Dios quiere que yo no quiera por mí mismo.

Cuando me despojo de mi yo el querer de Dios se asemeja a mi propio querer.

Una persona obediente jamás dice: “Esto es lo que quiero”.

Una persona obediente sólo buscar renunciar a sí misma, no pedirá que se le haga virtuosa o que se le dé la vida eterna; pedirá conocer solamente lo que Dios quiere.

Esa clase de oración es infinitamente superior a cualquier otra forma de oración.

El verdadero discípulo de Dios no se siente satisfecho cuando alguien le da cosas o le dice lo que quiere oír.

Lo único que anhelamos es hacer lo que más le gusta a Dios.



En el curso del día.

Cuando nada quiero para mí, Dios quiere en mi lugar.



Al terminar el día.

Dedica unos minutos a revisar tu día.

¿Puedes recordar momentos en que sometiste tu voluntad?

¿Cómo fueron?

¿Hubo momentos en que te resististe?



Oración de la noche.

Señor, ayúdame a entregarme completamente a Ti.

Haz que mi voluntad siempre siga tu voluntad.

Guíame por tus caminos y dame la fuerza de seguirlos.



SEGUNDO DÍA

Al comenzar el día.



LA MEJOR ORACIÓN.

La oración más poderosa que puede realizarlo todo, y la mayor acción que una persona puede hacer, proceden de un corazón puro.

Cuanto más puros sean nuestros corazones, más poderosas, preclaras, útiles, dignas de alabanza y perfectas serán nuestra oración y nuestra acción.

Un corazón puro es capaz de hacerlo todo.

Pero ¿qué es un corazón puro?

Es aquél que no perturba por nada, ni está atado a nada; no tiene preocupaciones, no desea seguir su propio camino sino que se siente feliz de estar inmerso en la amorosa voluntad de Dios.

Un corazón puro se olvida de sí mismo.

No hay obra tan insignificante que no pueda crecer en poder y en importancia, gracias a un corazón puro.

Que nuestra oración sea hecha de tal modo, que todas las partes de nuestro ser –nuestra mente, ojos, oídos, boca, corazón, miembros y sentidos- se esfuercen en conseguirnos la pureza de corazón; no dejemos de orar hasta encontrarnos unidos a Dios, hacia quien se dirigen todas nuestras oraciones y nuestra atención.

Una mente entregada completamente a Dios es la base del bien de la naturaleza humana y del espíritu.

Esfuérzate para que Dios sea grande en ti, ten el celo de Dios en todas tus idas y venidas.

Aférrate a Dios y Él efectuará todo lo bueno.

Lo que antes buscaste, ahora te busca.

Lo que antes perseguiste, ahora te persigue.

Lo que antes dejaste, ahora te deja.

Quien realmente se aproxima a Dios, trae consigo todo cuanto es divino y hace que huya de él todo cuanto le es ajeno.



En el curso del día.

Si buscas a Dios lo encontrarás junto con todo lo bueno.



Al terminar el día.

Relájate por un momento y abandónate.

Recuerda algún momento o algún incidente de hoy en que estuviste ansioso o preocupado.

Revive ahora ese incidente, e imagínate a ti mismo sin ansiedades ni preocupaciones.



Oración de la noche.

Dios, ayúdame a encontrar un corazón puro con el cual te ame a ti y a toda la creación.

Que en tu servicio me olvide de mí mismo.



TERCER DÍA

Al comenzar el día.



SOLEDAD O SOCIEDAD.

En cierta ocasión alguien me dijo que algunas personas prefieren la soledad y consideran que de ella depende la paz de su espíritu; luego me pregunto si el mejor lugar para ello no sería la iglesia.

Le respondí que no.

Mi explicación fue ésta:

Si obras bien, obras bien en dondequiera que estés y en cualquier lugar.

Si obras mal, obras mal dondequiera que estés y en todas partes.

Si aciertas en verdad llevas contigo a Dios y Dios te acompaña en todas partes: en la plaza pública, en la iglesia o en el retiro.

Si tienes verdaderamente a Dios y sólo a Él, nada podrá perturbarte.

¿Por qué?

Porque tienes puesta tu mirada en Dios y solo en Él.

Sólo Dios es todo para ti; en cada acción y en cada situación revelas a Dios y todas tus actividades se orientan hacia Él.

De Dios y no a de ti depende el valor de tus obras, pues tu eres simplemente el agente.

Si tu objetivo es Dios y sólo Él, entonces Dios realiza tus obras y nada puede perturbarte, ni la sociedad, ni las situaciones, i persona alguna; porque no ambicionas, ni buscas, ni deseas nada fuera de Dios, a quien te entregas con exclusividad.

Y así como la multiplicidad de las cosas no puede distraer a Dios, tampoco a ti, pues estás en Él en quien todas las cosas se unen y logran su perfección.



En el curso del día.

Que todas mis acciones se orienten a Dios.



Al terminar el día.

¿En qué momento te sentiste hoy más cerca de Dios?

Revive ahora ese momento.

¿Cuándo te sentiste hoy más lejos de Dios?

Al hacerlo, imagina que en este momento estás lo más cerca posible de Dios.



Oración de la noche.

Señor, haz que todas mis acciones hablen de Ti.

Haz que i corazón sólo te muestre a Ti, y que mis palabras sólo te proclamen a ti.



CUARTO DÍA.

Al comenzar el día



LA UNIDAD DE PENSAMIENTO LO ES TODO.

Aprehende a Dios en todas las cosas, y acostumbra a tu mente a tenerlo siempre presente en tus sentimientos, pensamientos y deseos.

Fíjate cómo piensas en Dios. Trata de pensar en Él en todas partes, de la misma manera como lo piensas cuando lo sientes particularmente cercano. Lleva a Dios contigo en las multitudes y en los avatares del mundo secular.

No quiero decir con esto que los lugares públicos sean más importantes que la iglesia, o que los negocios sean más importantes que la meditación.

Conserva, sin embargo, en todos tus asuntos el mismo espíritu, la misma confianza y el mismo celo por Dios.

Si mantienes está ecuanimidad en todas las cosas, nada podrá separarte de su presencia.

Pero si no eres consciente de la presencia de Dios y tienes siempre que estar leyendo libros sobre Él, escritos por este o aquel autor, o tienes que encontrarlo gracias a métodos, personas, lugares o técnicas especiales, ciertamente no has aún encontrado a Dios.

Te desviarás con facilidad, pues aún no buscas ni piensas ni amas sólo a Dios. De este modo, todo puede volverse un tropiezo para ti: las buenas y las malas compañías, la iglesia o el mercado, y no sólo las palabras y obras malas, sino también las palabras y las obras buenas.

Tu dificultad radica en que Dios no es todavía para ti.

Si Dios fuese todo para ti, te sentirías a gusto dondequiera que estuvieses y en medio de todo el mundo.

Estarías en Dios y nadie podría perturbarte o detener la obra que Dios realiza en ti.



En el curso del día.

Si Dios fuese todo para mí, nada podría perturbarme.



Al terminar el día.

Dedica un momento para recordar cuándo te sentiste hoy más cerca de Dios. Deja que tu experiencia se ensanche a recordarlo. Ahora imagínate teniendo ese mismo sentimiento de cercanía en otros momentos del día.

¿Cambian las cosas?



Oración de la noche.

Señor, Tú siempre estás cerca de mí, aunque yo no esté cerca de Ti ni sienta tu presencia.

Con la certeza de que Tú me guías a donde Tú quieres lo mejor para mí, déjame estar contento con mi actual condición espiritual.



QUINTO DÍA.

Al comenzar el día.



POSEER VERDADERAMENTE A DIOS.

¿Qué significa poseer verdaderamente a Dios?

Esa posesión se fundamenta en el corazón y supone una conversión interior e intelectual hacia Dios. No depende de ningún método específico de contemplación; esto sería para la naturaleza una aspiración imposible; sería muy difícil y además no sería ni siquiera lo mejor de todo. No te sientas satisfecho con el Dios de tu pensamiento, porque cuando ese pensamiento desaparece de tu mente, también desaparece el Dios que has concebido.

Lo que quieres tener no es tu idea de Dios, sino más bien la realidad de Dios tal como es, que está por encima de todo pensamiento humano y de toda criatura. Cuando nos abrimos a Dios tal como es, Dios no se desvanece, a no ser que voluntariamente nos separemos de Él.

Cuando te abres a la divinidad de Dios y a su trascendencia, cuando permites que la realidad de Dios entre en ti, Él lo ilumina todo. Todo tiene el sabor de Dios y lo manifiesta. Él brilla continuamente en tu corazón. Llegarás a tener parte en el desasimiento, en la indiferencia y en la visión espiritual de quien constituye el gozo de tu corazón: el Dios siempre presente,

Sufrirás de verdadera sed y aunque tengas otras preocupaciones querrás beber. Mientras estés sediento desearás beber, no importa dónde estés, ni con quién estés, ni cuáles sean tus intenciones, pensamientos o actividades. Cuanto mayor sea la sed, más fuerte y profunda sea la esperanza de beber.



En el curso del día.

Todo tiene el sabor de Dios.

Dios brilla en todas las cosas.



Al terminar el día.

Descansa por uno o dos minutos. Imagina que, con cada exhalación, el día se va acabando.

Imagina que Dios entra en ti con cada inhalación.

Hoy ¿cómo has saboreado a Dios?

¿Dios cómo ha brillado hoy para ti?



Oración de la noche.

Dios bondadoso, toda tu creación brilla con tu esplendor.

Que yo pueda respirar esa gloria de manera que sea transformado por Ti y me sumerja completamente en tu esplendor.



SEXTO DÍA.



Al comenzar el día.



EL ARTE DE LA ORACIÓN.

Supón que amas algo con todo tu ser, de modo que nada ni nadie fuera de ello pueda darte alegría. Lo que amas siempre estará en tu pensamiento, dondequiera y con quienquiera que estés. Por doquier lo verás y cuanto más crezca tu amor, más intensamente lo verás en todas partes y en todas las personas. Nunca pensarás en descansar porque nunca estarás cansado de amarlo.

De la misma manera, cuanto más vemos en Dios todas las cosas, más se complace Dios con nosotros.

Ver las cosas de esta manera exige disciplina y amor, interés por el camino espiritual y un examen honesto y vigilante de la forma como percibes a las personas y a las cosas. Esta disciplina no puedes aprenderla apartándote del mundo; sin embargo, debes aprender a cultivar una soledad interior dondequiera y con quien te encuentres. Debes aprender a mirar profundamente las cosas y a descubrir a Dios en ellas. Debes fijar en tu mente una fuerte imagen de Dios y conservarla allí siempre. Todo esto se parece al que quiere aprender un arte como la escritura.

Constantemente debes ejercitarte en ella por difícil que parezca, quiéraslo o no. Mediante una práctica asidua aprenderás a escribir y a adquirir el arte de la escritura. Con el tiempo aprenderás a escribir de corrido y con estilo.

El escriba perfecto no tiene permanente conciencia de su destreza, pero gracias a ésta crea su obra. Del mismo modo tú debes estar, sin esfuerzo alguno, compenetrado de la presencia divina. Sumérgete en la esencia de la creación pero déjala en paz.



En el curso del día.

Mira profundamente las cosas y descubre a Dios en ellas.



Al terminar el día.

Deja que las preocupaciones del día se alejen.

Concéntrate en tu respiración y simplemente ponle atención.

¿Cómo encontraste a Dios hoy en tu vida?

¿Cómo hubieras podido encontrarlo en ella?



Oración de la noche-

Bondadoso Dios, dame la disciplina de buscarte en todas las cosas y en todos aquéllos a quienes encuentro.

Enséñame que ningún minuto se pierde si reconozco que me acerca a Ti.



DÍA SÉPTIMO.

Al comenzar el día.



ESPERANDO AL SEÑOR.

Jesús nos dijo: “Estad siempre en vela, esperando al Señor”.

La gente vigilante siempre está lista, lista constantemente a recibir al esperado, siempre preparada para descubrirlo en todo lo que sucede, y nada sería tan extraño como no esperarlo allí.

Tener conciencia de esto exige un esfuerzo muy grande a nuestras facultades. Queremos encontrar a Dios presente en todas las cosas de igual modo; en la misma medida en una cosa como en otra. Es cierto que una obra se diferencia de otra, pero si adoptamos la misma actitud en cada una de nuestras obras, todas serán iguales. Ninguna obra es menos sagrada que otra.

Brillaremos con la luz divina tanto en el mundo secular como en el mundo sagrado.. Esto no significa que tengamos que actuar de una manera mundana, sino que debemos ver todo lo que nos suceda a la luz de Dios.

En la vida espiritual puedes adoptar dos opciones: aprender a tener a Dios en tu vida diaria y mantenerte en su presencia, o abandonar enteramente mundo. Pero puesto que esto último no es una opción real, debemos aprender a poseer a Dios en todo lo que hagamos, en cualquier obra y en cualquier circunstancia. Que nada te obstaculice esto.

Cuando estés empezando a recorrer este camino y tengas que relacionarte con otras personas, entrégate con todas tus fuerzas a Dios y colócalo firmemente en tu corazón.

Une todo tu ser a Dios y que nada te separe de él.



En el curso del día.

Trata de encontrar a Dios presente, de la misma, en todas las cosas.



Al terminar el día.

Hoy ¿dónde sentiste presente a Dios?

Ahora reproduce en tu imaginación aquellos momentos de ausencia como momentos de presencia.

¿Dios cómo se hace presente aun en la aparente ausencia?



Oración de la noche.

Señor, te doy gracias por haber estado presente hoy en mí.

Haz que llegue a sentir tu presencia en todo lo hago.

Haz que vea todas mis actividades llenas de Ti, y que comprendas que nada es ajeno a Ti.



DÍA OCTAVO.

Al comenzar el día.



EL SIGNIFICADO DE LA BUENA VOLUNTAD.

Mientras tengas buena voluntad es imposible perder a Dios. Ciertamente nos es fácil pensar que hemos perdido a Dios. Cuando piensas esto ¿qué debes hacer? Actúa con plena confianza y seguridad. Sigue obrando de esta manera aunque te halles en la más extrema desgracia, y mantén la misma actitud en todas las situaciones de tu vida. El mejor que puedo darte es asegurarte que encontrarás a Dios allí donde lo perdiste. Recuerda cómo te sentiste cuando lo poseíste por última vez y obra de la misma manera ahora, cuando crees que lo has perdido, y lo encontrarás de nuevo.

Hay gente que dice tener buena voluntad, pero no tiene la voluntad de Dios; quiere hacer su voluntad y llegar a enseñarle al Señor lo que él debería hacer. Ésto no es buena voluntad.

Busca en Dios su amantísima voluntad. Él quiere que renunciemos a nuestra voluntad.

San Pablo habló mucho con Dios, pero sólo cuando renunció a su voluntad y dijo: “Señor ¿qué quieres que yo haga?” Dios pudo hacer lo que necesitaba hacer.

Cuando el ángel se apareció a María, nada de lo que hablaron los dos pudo convertirla en la madre de Dios, pero tan pronto como ella renunció a su voluntad, llegó a ser la madre del Verbo eterno, quien se hizo su hijo por naturaleza.

Tú no puedes ser tu mismo si no renuncias a tu propia voluntad; y no puedes encontrar realmente a Dios a menos que renuncies a ella.



En el curso del día.

Señor, ¿qué quieres que yo haga?



Al terminar el día.

¿Cuándo estuviste hoy más lleno de ti mismo?

¿Cuándo estuviste más lleno de Dios?

Trata de recordar y explicar estas dos experiencias.

¿Cuál fue más satisfactoria para ti?

¿Cómo habría sido estar lleno de Dios en el momento en que estuviste lleno de ti mismo?



Oración de la noche.

Señor, ayúdame a entregarme totalmente a Ti.

Sé que mi felicidad se halla en Ti.

Ten paciencia conmigo y guíame.

Tengo plena confianza de que Tú estás en mí en todo momento.



DÍA NOVENO.

Al comenzar el día.



SOMETER LA VOLUNTAD.

Tú has oído de muchas personas que quieren tener grandes experiencias. Quieren que suceda esto o aquello y desean lo bueno. Pero esto no es otra cosa sino querer seguir la propia voluntad.

Entrégate totalmente a Dios y alégrate con lo que Dios hace.

Miles de personas han ido al cielo sin haber renunciado efectivamente a su voluntad.

La única verdadera voluntad es la que se confunde con la voluntad de Dios, sin que quede nada de la propia.

Cuanto más suceda así, más unido estás a Dios.

Dar un paso para someterse a la voluntad divina vale más que atravesar el mar prescindiendo de ella.

Cuando te confundes con Dios, si alguien te toca debe tocar primero a Dios. El se convierte en tu ropaje. Para tocarte a ti es preciso tocar primero tu vestido. Por grande que sea la dificultad, si viene a través de Dios, Él es el primero en ser afectado por ella.

Nunca mortal alguno llegó a sufrir, poco o mucho, si que Dios no se sintiera afectado.

Si Dios sufre algo, previendo el bien que de ahí te resulta; y si tu estás dispuesto a soportar lo que Dios soporta y aceptar lo que te llega de Dios, entonces lo que recibes se vuelve divino.

La vergüenza se vuelve honor, la amargura, dulzura, y la oscuridad se transforma en luz.



En el curso del día.

Dar un paso para someterse a la voluntad divina vale más que atravesar el mar prescindiendo de ella.



Al terminar el día.

Dedica unos pocos minutos para descansar y recuerda tu jornada.

¿Recuerdas momentos de renuncia?

¿Momentos en que podrías haber renunciado a ti mismo?

¿Qué te impidió hacerlo?

¿Te hubiera ayudado haber renunciado a ti mismo?



Oración de la noche.

Señor, ayúdame a fundir mi voluntad con la tuya.

Protégeme y sé mi ropaje.

Que yo sea tu propiedad.



DÍA DÉCIMO

Al comenzar el día.



TODO CONTRIBUYE PARA EL BIEN.

Todo recibe de Dios su sabor y se vuelve divino. Pero cuando tu mente está trastornada todo traiciona a Dios. Todo participa del mismo sabor, y Dios es el mismo para ti en medio de los momentos más amargos o de los placeres más dulces.

La luz brilla en las tinieblas y allí la percibimos.

¿Para qué sirven la luz y el entendimiento si no se utilizan?

La gente tiene que ver la luz cuando sufre o se halla en las tinieblas. Cuánto más somos nosotros mismos, tanto mas estamos despojados de nuestro yo. Quien se niega a sí mismo nunca se aparta de Dios en lo que hace. Si cometes, errores, si mientes, si haces el mal pero te apoyas en Dios, Él cargará con la culpa. Tales cosas no deben impedir nuestra acción. Nunca podremos en esta vida escapar de tales flaquezas y faltas. No puedes rechazar el buen trigo porque a veces las ratas lo invaden.

Para los amigos de Dios, el sufrimiento y las calamidades inesperadas pueden ser fructíferas, pues todas las cosas, incluso el pecado, pueden redundar en bien.



En el curso del día.

Para quien se apoya en Dios, todas las cosas, incluso el pecado, redundan en bien.



Al terminar el día

Después de descansar un poco y dejar atrás los problemas del día, mirar los momentos penosos de tu vida.

¿Qué significó Dios para ti entonces?

¿Viste la luz en medio de tu oscuridad?

¿Sólo más tarde pudiste reconocer la luz?



Oración de la noche

Bondadoso Dios, ayúdame a reconocer que Tú estás conmigo en la luz y en la oscuridad, en la anchura y en la estrechez, en los buenos y en los malos momentos.

Quiero celebrar tu presencia en mi vida.



DÍA UNDÉCIMO

Al comenzar el día



EL PECADO COMO OPORTUNIDAD

Haber cometido pecado no es pecado si hay arrepentimiento.

Sin embargo, no aceptes cometer pecado, por ningún motivo.

Quien se apoya en Dios sabe que Dios, leal y amoroso, ha sacado al hombre de una vida pecaminosa y lo ha llevado a una vida divina; ésta es la motivación de quien busca a Dios. Cuando te niegas totalmente a ti mismo, renuncias completamente a ti mismo y tu renuncia multiplica el poder del amor.

Si estuviese bien afianzado en la voluntad de Dios, no hubieras querido que el pecado hubiese ocurrido. Ciertamente el pecado ofendió a Dios, sin embargo, al haberlo cometido te has comprometido a acrecentar tu amor. La humillación que experimentamos al pecar aumenta en nosotros el amor de Dios. Sólo para obtener del pecado lo mejor para ti, Dios permite que el pecado se atraviese en tu camino. Cuando te das cuenta del pecado y lo abandonas y te levantas, el Dios leal te mira como si nunca hubieras caído en él. Ni por un instante Dios permite que tus antiguos pecados pesen contra ti, y no le importa ni su número ni su tamaño. Dios no te los hace pagar aunque fuesen todos los pecados del mundo, y confiará en ti como lo hace con cualquier otra criatura. Si Dios te encuentra preparado, no se fija en los que fuiste antes.

Dios es un Dios del presente. Tal como te encuentra ahora, te acepta; no por lo que fuiste sino por lo que eres ahora. Dios soporta todo el mal, el pecado y la violencia que ahora y en adelante puedas cometer, con tal de hallar la ocasión de convencerte de su amor, de ganar tu afecto y gratitud y dee hacer más ferviente tu lucha, todo lo cual suele ocurrir después del pecado.



En el curso del día.

Dios me acepta, tal como ahora me encuentra.



Al terminar el día.

Esta noche al concluir tu día, reflexiona sobre tus faltas o pecados.

¿Cómo te sientes con respecto a ellos?

¿Te desalientan?

¿Puedes pasarlos por alto?

¿Puedes verlos como formas de acercarte más a Dios?



Oración de la noche.

Señor, todo lo que me acontece en la vida puede ser un medio y una enseñanza para acercarme más a Ti.

Dame la confianza y la esperanza necesarias para que todo lo que me suceda me acerque a tu amor y a tu voluntad.



DÍA DUODÉCIMO.

Al comenzar el día.



DEL PECADO AL ARREPENTIMIENTO.

Dios tolera y permite el pecado y con frecuencia nos permite pecar, porque sabe que por el pecado podremos superar nuestra presente condición. ¿Con quién tuvo el Señor más intimidad y a quien amó más que a sus discípulos? Sin embargo, ninguno de ellos se salvó de caer en pecado mortal. Todos fueron graves pecadores. Por las Escrituras sabemos que los mayores pecadores son quienes llegan a amar con más sinceridad a Dios. Incluso hoy día no oyes hablar de alguien que haya realizado grandes obras que no haya cometido antes grandes errores. A través de esa experiencia Dios quiere enseñarnos la inmensa compasión que tiene por nosotros y nos quiere exhortar a ser más humildes y leales.

Siempre que nos arrepentimos el amor se renueva y crece en nosotros.

¿Qué es arrepentirse? Hay una forma de arrepentimiento que es terrenal y que nos sumerge en mayor aflicción, nos lleva al lamento y nos entrega a la duda. Ese arrepentimiento nos hunde en la miseria y no conduce a ninguna parte. En cambio, el arrepentimiento divino es completamente distinto. Insatisfechos con nosotros mismos, nos volvemos hacia Dios y damos la espalda a todos los pecados con inquebrantable voluntad. Al elevarnos hacia Dios ganamos en seguridad y disfrutamos de una alegría espiritual que nos eleva por encima de toda miseria y nos une con Dios. Y cuanto más débiles y pecadores somos tanto más sentimos el deber de vincularnos a Dios mediante un puro amor.



En el curso del día.

Siempre que nos arrepentimos el amor se renueva y acrecienta en nosotros.



Al terminar el día.

Cuando hayas descansado de tu jornada de trabajo, dale una mirada a las dos clases de arrepentimiento. ¿Cuál se acomoda mejor a tu modo de ser?

Imagínate a ti mismo arrepintiéndote de acuerdo con la segunda forma, con alegría y confianza.



Oración de la noche.

Dios de amor, todos los caminos y los acontecimientos sólo conducen a Ti. Enséñame a ver todas las cosas como un regalo tuyo y a acercar a Ti toda la creación.



DÍA TRECE

Al comenzar el día.



CONFIANZA Y ESPERANZA.

Cuanto más graves consideres tus pecados, tanto más dispuesto estará Dios a perdonarlos y a entrar en tu alma para expulsarlos; porque cada uno se preocupa por extirpar lo que le parece odioso. Cuanto mayores sean tus pecados tanto más feliz estará Dios en perdonarlos y cuanto más desagradable le sean más rápido los perdonará. Cuando tu arrepentimiento llegue hasta Dios, tus pecados se hundirán en el abismo de Dios con mayor rapidez que en un abrir y cerrar de ojos. Si tienes gran esperanza y confianza en Dios demuestras un amor perfecto y verdadero.

La confianza es la mejor prueba de que se tiene un amor pleno. Tú tienes confianza cuando amas al otro con todo tu corazón. Si pones toda tu confianza en Dios, Él se convierte en tu mejor garantía y tu confianza será mil veces recompensada. Así como tú nunca puedes amar demasiado a Dios, tampoco podrás jamás confiar demasiado en Él. Lo mejor que puedes hacer es poner toda tu confianza en Dios, quien nunca abandona a quien se le entrega con confianza. Él, por medio de ti, realiza grandes cosas. Cuando tenemos una gran confianza comprendemos que ella es fruto del amor, el cual no sólo la produce sino que posee además un saber real y una seguridad absoluta.



En el curso del día.

La confianza es lo que mejor prueba la plenitud del amor.



Al terminar el día.

Después de reposarte piensa qué tanto confías en Dios.

¿Qué te ha servido para aumentar tu confianza?

¿Qué obstaculiza ahora tu confianza?

¿Cómo se transmite la confianza a otras personas?

¿En qué confías?



Oración de la noche.

Gran Dios,

Tú eres mi esperanza,

Tú eres mi confianza,

Tú eres mi amor.

Mi vida está en tus manos.

Muéstrame cómo

Quieres que yo viva

Para estar más cerca de Ti.



DÍA CATORCE.

Al comenzar el día.



SEGURIDAD EN LA VIDA ETERNA.

Podemos tener dos formas de conocer lo relativo a la vida eterna. Una consiste en el conocimiento que deriva de lo que Dios mismo nos revela, esto ocurre raras veces. La otra es más útil y más frecuente entre las personas que aman plenamente: se apoya en el amor que le tenemos a Dios y en nuestra intimidad con Él que de tal manera nos unen a Dios que nos hacen confiar plenamente en Él y amarlo en todas las criaturas sin distinción alguna.

El amor implica confianza en el bien, y cuando descubres que Dios es tu amigo sabes lo que es bueno para ti y lo que te hace feliz. Tienes que estar seguro de que por más que ames a Dios, Él te amará infinitamente más y confiará mucho más en ti, porque Él mismo es la confianza que nos permite confiar en Él. La confianza perfecta y el amor no pueden coexistir con el pecado, antes bien lo ocultan completamente. El amor no sabe nada de pecado. El amor lo borra y lo hace desaparecer como si nunca hubiese existido. Lo que Dios hace lo lleva a cabo totalmente, como una copa que rebosa. Él siempre prefiere perdonar mucho que perdonar poco, y ni el pecado ni cosa alguna puede ser un obstáculo para su amor. Además, Dios valora de la misma manera a quienes lo aman, aunque sus pecados sean muchos o pocos. Al que mucho ama, mucho se le perdona, como lo dijo nuestro Señor.



En el curso del día.

Dios es la confianza que nos permite confiar en Él.



Al terminar el día.

Revisa hoy tu día y en tu imaginación duplica la confianza que tuviste. ¿Cómo hubiera sido entonces tu jornada?



Oración de la noche.

Señor, condúceme por la senda de la confianza en Ti.

Ayúdame a ver que la confianza que tengo en Ti no es otra cosa sino Tú mismo que te entregas amorosamente a mí y a toda la creación.



DÍA QUINCE

Al comenzar el día.



LA VERDADERA PENITENCIA.

Muchas personas piensan que para hacer penitencia deben realizar cosas extraordinarias como ayuna, caminar con los pies descalzos y cosas por el estilo. Sin embargo, la mejor penitencia es huir completamente de todo lo que no es Dios ni divino ya sea en ti mismo o en las criaturas. La verdadera penitencia es mirar a Dios de frente con amor constante, de manera que todo lo que pensemos y nos produzca gozo esté lleno de Dios.

Cuanto más actúas así, más real es tu arrepentimiento; ésa es la conversión verdadera y se aprecia mejor a la luz de la pasión de Nuestro Señor. Cuanto más a imites, tanto más desaparecerán tus pecados, junto con el dolor que le producen.

Que el proyecto de tu vida sea imitar a Jesús, hacer lo que Él hizo y no hacer lo que se negó a hacer, imitar su vida y su pasión. Piensa siempre en Él, tal como Él ha pensado constantemente en nosotros. Esta penitencia no es sino un estado de ánimo que pone sólo a Dios por encima de todas las criaturas. Practica con fidelidad cuantas técnicas o ejercicios te ayuden a hacer eso. Ponle término a cuanto impide este estado de ánimo y no te preocupes si tienes que descuidar tu penitencia. A Dios no le interesa lo que tú haces sino la calidad de tu amor y la disposición de ánimo que apoya tus acciones.



En el curso del día.

La verdadera penitencia consiste en mirar a Dios de frente con amor constante.



Al terminar el día.

Dedica un tiempo para reflexionar sobre aquellas cosas que en tu vida te acercan más a Dios.

¿Qué cosas te separan de Dios?

¿Cómo podrías incrementar las cosas que te acercan a Dios?



Oración de la noche.

Señor, ayúdame a dejar todo lo que me hace sentir lejos de Ti.

Acércame cada vez más a Ti.

Que todas mis acciones estén llenas de amor y entrega, de modo que los demás puedan conocer tu gloria.



DÍA DIECÍSEIS

Al comenzar el día.



HALLANDO TU CAMINO.

A veces las gentes se angustian y descorazonan cuando contemplan las vidas de Jesús y de los santos; piensan que no son tan santas como ellos y que ni siquiera se sienten movidas a serlo. Al no considerarse dentro de ese grupo piensan que están muy alejadas de Dios y no confían en poder ser discípulos.

Jamás pienses de esta manera.

Nadie, nunca, está separado de Dios, ni por sus imperfecciones ni por sus debilidades ni por cualquier otra razón.

Y si por alguna circunstancia te sientes rechazado por los demás, piensa entonces de manera especial que Dios está cerca de ti y que te hace mucho daño pensar que Dios está lejos. Sea que te apartes de Él o que te acerques a Él, nunca te abandona. Dios siempre está presente, y si no ha podido entrar aún en tu vida, no está muy lejos de tu puerta.

Consideremos ahora la vida ardua y difícil del discipulado. En primer lugar, mira exactamente lo que Dios te pide hacer. Él no llama a todo el mundo a recorrer el mismo camino. Puede ser que tu camino más corto no sea el de las obras o de las privaciones; que, después de todo, pueden carecer de importancia, a no ser que Dios te las exija particularmente. En este caso te dará la fuerza para recorrer ese camino sin perjuicio para tu vida espiritual. Pero si ése no es tu camino tranquilízate y sigue adelante. Puedes admirar la vida de los guerreros espirituales, pero de nada te sirve envidiarlos o desear ser como ellos. Simplemente no es tu camino.



En el curso del día.

Nadie, nunca, está separado de Dios.



Al terminar el día.

Dedica un tiempo a reflexionar si alguna vez dejaste de acercarte a Dios porque no pudiste asemejarte a alguien a quien consideraste santo.

Ahora reflexiona sobre el camino que Dios te pide seguir.

¿Puedes transitar por ese camino?

De ese camino ¿qué te atrae y qué te produce temor?



Oración de la noche.

Soberano Dios, te doy gracias porque me das la seguridad de que nunca te alejarás de mí. Ayúdame a encontrar el camino que me has señalado y dame el coraje para seguirlo.



DÍA DIECISIETE

Al comenzar el día



NECESIDAD DE INTELIGENCIA.

Quizás piensas que el camino de Jesús es el mejor y que siempre debemos seguirlo. Es cierto, pero debemos seguirlo con inteligencia y no simplemente imitando sus acciones. Por ejemplo: Jesús ayunó durante cuarenta días y cuarenta noches. A nadie se le pide imitarlo literalmente. Como en muchas cosas que hizo, tenía la intención de que lo siguiéramos según el espíritu, no según la letra.

Siempre debes usar tu inteligencia en tu camino espiritual. A Jesús le interesa más tu amor que tus obras.

A Cristo debes seguirlo a tu manera. Pero, ¿qué significa esto?

Que cada persona debe determinar individualmente las técnicas específicas y el régimen que es preciso adoptar para seguirlo. La acción acompañada de inteligencia es preferible a la imitación literal.

Jesús ayunó cuarenta días. Imítalo concentrando la atención en algún mal hábito tuyo, esforzándote en no caer en él. Pero ¡ten cuidado! Es preferible que abandones ese hábito sin lamentarlo que abstenerte totalmente de la comida. No olvides que a menudo es más duro reprimir una palabra airada que dejar de hablar, más duro estar solo entre la multitud que en un desierto, más duro terminar una tarea pequeña que una importante. A través de tus debilidades puedes seguir a Jesús y no debes pensar que Él se halla lejos de ti.



En el curso del día

Debo seguir a Cristo a mi manera.



Al terminar el día.

Descansa por unos pocos minutos y reposa lo que has hecho en el día. ¿Dónde tuviste hoy ciertas ideas de cómo deberías seguir a Jesús?

¿De qué mal hábito has querido liberarte?

¿Cómo podrías ir despojándote de ese hábito?

¿De qué manera podrás evaluar tu progreso?



Oración de la noche.

Dios, ayúdame a ver el camino que has trazado para mí.

Abre mis ojos a lo que está ocurriendo en mi vida.

Dame la profundidad para ver lo que me retiene y la gracia para dejarlo.



DÍA DIECIOCHO

Al comenzar el día.



ENTRÉGATE A DIOS.

No te preocupes por el vestido o la comida, pues pueden volverse demasiado importantes para ti. Educa, más bien, tu mente y tu corazón para estar por encima de ellos de modo que, a excepción de Dios, nada mueva tu espíritu.

¿Por qué?

Sólo un espíritu débil se deja mover por apariencias externas. Deja que tu interior guíe tu exterior, sólo así encontrarás contento.

Si eres rico, alégrate por ello, pero acepta de buena gana lo contrario.

Adopta la misma actitud con respecto a la comida, los amigos, la familia, la salud o con todo aquello que Dios te dé o te quite.

Entrégate a Dios y deja que Él te dé lo que quiera. Acepta con alegría y gratitud lo que te den y tómalo como un don de Dios, sea que lo hayas escogido o no. Reconoce que al recorrer ese camino estás siguiendo lo que Dios quiere de ti. Aprende gustosamente de Dios en todos los acontecimientos. Seguir sólo a Dios es andar por la senda recta.

Con tal espíritu de ánimo puedes saborear fama y comodidades, y aceptar la infamia y la miseria si llegasen a atravesarse por tu camino. Come con alegría y pura conciencia, y si quieres ayunar mantén el mismo espíritu.

Ésta es probablemente la razón por la que Dios llena de molestias y sufrimientos a quienes más quiere, de otro modo su inmensa bondad no lo podría permitir. Las bendiciones que brotan del sufrimiento son muchas e inmensas.



En el curso del día.

Aprende de Dios en todos los acontecimientos.



Al terminar el día.

Una vez más piensa esta noche en el camino que Dios te ha propuesto.

¿Cuáles son los problemas que debes trabajar ahora mismo?

¿Cómo crees que puedes trabajar esos problemas?



Oración de la noche.

Señor, ayúdame a contentarme con lo que soy y con lo que hago en la vida.

Líbrame de toda preocupación ajena a lo que quieres de mí.

Déjame ver mis faltas y ayúdame a superarlas.



DÍA DIECINUEVE

Al comenzar el día



CONFORMASE A CRISTO

Si bien Dios no quiere privarte de las cosas buenas, a veces las retiene de modo que te quedes solamente con la buena voluntad de Dios. Con tal que Dios esté contento, alégrate con lo que sucede. En tu vida interior únete de tal manera a la voluntad de Dios que no te preocupen ni los métodos ni las obras. Cuídate de toda peculiaridad en la ropa, en la comida y en las palabras. No uses palabras grandilocuentes ni adoptes gestos extraños que ciertamente no sirven para nada.

Ser discípulo de Jesús significa no buscar atraer la atención sobre sí mismo. Tú estás llamado a mostrar al mundo a Cristo, no tus propios atributos, sin embargo, habrá ocasiones en que te destaques en medio de la muchedumbre. Después de todo tú debes asemejarte en todas las cosas a Cristo de manera que los demás vean en ti la imagen divina, que es hoy el reflejo de Dios en el mundo. En todo lo que hagas busca asemejarte lo más posible a Jesús. Tu siembras, Cristo recoge la cosecha. Trabaja con gran esmero y con plena convicción y educa tu corazón y tu mente para presentar a Cristo al mundo siempre.



En el curso del día.

Hoy soy para el mundo el reflejo de Dios.



Al terminar el día.

Descansa por un momento respirando lenta y profundamente. Mira tu día ¿Cómo manifestaste a Cristo al mundo?

Recuerda alguna situación en la que no manifestaste a Cristo.

Imagina cómo podrías cambiarla, de manera que pudieras mostrarlo.

¿Qué te impidió hacerlo?

¿Qué ventajas traería hacerlo?



Oración de la noche

Bondadoso Dios, quiero ser tu imagen para los demás de manera que todos conozcan tu gloria, tu amor y la paz que Tú otorgas.

Muéstrame con mayor claridad a Jesús y ayúdame a conformarme a la imagen de Cristo.



DÍA VEINTE

Al comenzar el día.



DIOS, NUESTRO FUNDAMENTO

Aunque Dios siempre es fiel, algunas veces permite que sus amigos padezcan y que el apoyo sobre el cual descansan se derrumbe.

Los que aman a Dios se deleitan mucho en vigilias, ayunos y cosas parecidas porque en ello encuentran alegría, sostén y esperanza. De este modo las obras se convierten en su soporte.

Dios quiere, sin embargo, remover todo apoyo para convertirse en la única esperanza. Lo hace movido exclusivamente por la misericordia y la bondad, pues lo que Dios quiere no es otra cosa sino su propio bien, y ninguna acción nuestra podrá ejercer sobre Él la mínima influencia.

Los amigos de Dios deben abandonar todas las ideas de ayunos y vigilias y cosas parecidas y remover todo apoyo, para que sólo Dios seas su sostén.

Dios quiere proporcionar los bienes abundantemente, pero sólo como prueba de su libre bondad, de modo que sólo Él sea para nosotros el ancla, y que al sentir nuestra nada podamos experimentar la extraordinaria generosidad del Señor.

Cuanto más inermes y pobres seamos al pedir la ayuda de Dios, más profundamente nos internaremos en Dios y más sensibles seremos a sus preciosos dones.

Sólo Dios debe ser nuestro apoyo. Dios y sólo Dios, nuestra esperanza.



En el curso del día.

Sólo Dios es mi ayuda y mi sostén.



Al terminar mi día.

Recuerda un momento o un acontecimiento de tu vida en el que te hayas sentido sin piso. Revívelo en tu memoria. ¿Cómo te sentiste en ese momento?

Mirando hacia atrás y a partir de tu situación actual ¿puedes sentir en aquel acontecimiento la presencia de Dios.

¿Puedes ver cómo esa terrible experiencia te acercó a Dios y te hizo depender más de Él?



Oración de la noche.

Señor, tu eres mi ancla y mi esperanza.

Acércame a Ti

Y permite que sólo me adhiera a Ti.

En tu bondad ayúdame a liberarme de todos los apoyos que tengo y a unirme sólo a Ti, esperanza mí.



DÍA VEINTIUNO

Al comenzar el día.



LA VOLUNTAD DE DIOS Y LA NUESTRA.

Tenemos que aprender a no buscar en nada nuestro propio interés; el interés de Dios es lo único que debe preocuparnos.

Dios no nos da los dones para que nos apeguemos a ellos y encontremos en eso nuestra satisfacción. Dios concede todos los dones, los celestiales y los terrestres, con el propósito de que sea mejor recibido el don por excelencia. Y ¿cuál es ese don?

Es Dios mismo.

Con los dones que nos concede, Dios sólo trata de prepararnos para el don que es Dios mismo. Cuanto Dios ha realizado en el cielo o en la tierra fue hecho con miras a ese único don: la plenitud de nuestra felicidad.

Tú tienes que aprender a ver a Dios detrás de cada favor y de cada acontecimiento y nunca debes encontrar tu satisfacción en las cosas mismas. En este mundo no existe lugar de descanso para nadie ni par los más santos. Siempre debes estar listo a recibir los dones de Dios que se renuevan continuamente. Que sus dones te despojen del egoísmo y te ayuden a despreocuparte de lo que te pertenece. No desees nada para ti, nada, ni placeres, ni espiritualidad, ni el reino de Dios, ni nada que satisfaga tu voluntad. Dios nunca se da a aquél cuya voluntad está en desacuerdo con la suya.

Cuanto más te apartes de tu voluntad más penetrará Dios en ti. No basta entregarse una vez, debes hacerlo siempre, sólo así encontrarás la libertad.



En el curso del día.

Yo veo a Dios detrás de todas las cosas.



Al terminar el día

Descansa por unos minutos y revisa tu día.

Recuerda las veces en que viste a Dios en todas las cosas y percibiste lo que Dios quería para ti.

También recuerda aquellos momentos en que las cosas y los acontecimientos te envolvieron y no pudiste verlos como lo que Dios quería para ti.



Oración de la noche.

Señor, ayúdame a liberarme de mis propios planes y deseos. Enséñame a quererte sólo a Ti y a desear tu voluntad.



DÍA VEINTIDÓS

Al comenzar el día.



LA PRÁCTICA DE LA ENTREGA

No te sientas satisfecho con sólo pensar en las virtudes de la pobreza, la obediencia o la bondad. No. Muestra más bien sus frutos en tus acciones. Mira frecuentemente tu interior con el fin de que otros puedan también escudriñarte y ponerte a prueba. Tampoco es suficiente obrar virtuosamente siendo pobre o humilde o renunciando a ti mismo. Estas acciones deben volverse habituales. Practícalas hasta lograr la esencia de la virtud de modo que te sea natural obrar virtuosamente. Sólo serás completamente virtuoso cuando vivas sin ninguna prevención y realices grandes cosas sin pensar que ellas son importantes, cuando obres sola y simplemente porque amas el bien.

Practica el olvido de ti mismo hasta el punto de no retener nada como tuyo. Entrégate en cuerpo y alma a deshacerte totalmente de tu voluntad. Cuando te sientas desalentado y deprimido piensa si en ese momento eres tan fiel a Dios como cuando lo experimentas cercano. ¿Obras del mismo modo cuando sientes que Dios está cerca y te apoya que cuando te sientes abandonado y sin consuelo? Al amigo fiel cuya voluntad es constante, ningún tiempo le resulta demasiado breve. Pues cuando deseas hacer cuanto puedes –no sólo ahora sino por todo el tiempo de tu vida- tu voluntad equivale a todo lo que pudieras lograr en mil años: a los ojos de Dios ya lo has hecho todo.



En el curso del día.

Que yo viva y actúe movido por el amor al bien.



Al terminar el día.

Descansa por algunos minutos y revisa tu día. Piensa en aquellos momentos en que fuiste consciente de obrar movido sólo por el bien. ¿En qué momento dejaste de obrar así? ¿Puedes percibir qué se interpuso en tu camino? ¿Qué te hizo olvidar tu intención primera? No te culpes al hacer este ejercicio, sólo estás buscando examinar tu comportamiento.



Oración de la noche.

Soberano Dios, ayúdame a ver todo lo que se interpone entre mi voluntad y lo que quieres para mí.

Líbrame de cuanto me separa de Ti y haz que sólo me una a Ti.



DÍA VEINTITRÉS

Al comenzar el día.



ADHERIRSE A UN CAMINO

Cuando emprendas algo nuevo –un nuevo trabajo, una nueva vida- ponlo en las manos de Dios. Pídele con toda tu fuerza y tu amor que te ayude a llevarlo a buen término de la forma que te parezca más adecuada y mejor. Asegúrate de no estar buscando tu propio interés sino tan sólo la voluntad de Dios. Entonces considera como respuesta lo que Dios disponga. Ello será lo más conveniente para ti y por eso deberás estar totalmente satisfecho. Quizás más tarde se te presente una nueva solución. Si eso sucede considérala como un nuevo camino que Dios te presenta. Confía en Dios en todo lo que haces, y emplea todas las cosas para unir tu voluntad a la suya. Dios siempre nos envía lo que es bueno y óptimo para nosotros, pero nos lo da de múltiples formas.



En el curso del día.

Todo lo que hago hoy se conforma con la voluntad de Dios.



Al terminar el día.

Eckhart habla de la necesidad de escoger un camino y de apropiárselo.



Oración por la noche.

Dios de mi esperanza, todos los caminos conducen a Ti.

Ayúdame a escoger mi camino y dame la paciencia para perseverar en él, en medio de todos los obstáculos, hasta que sólo pertenezca a Ti.



DÍA VEINTICUATRO

Al comenzar el día.



EL CAMINO NO TOMADO

Cundo adoptes una práctica espiritual o un camino, no te preocupes de que al hacerlo vas a perder algo. Si estás con Dios nada te faltará. Así como es improbable por naturaleza que Dios carezca de algo, es improbable también que nos falte algo cuando estamos unidos a Dios.

Sigue, pues, tu propio camino tal como te lo da Dios y confía en que ese camino incluirá todos los buenos caminos. Pero si no eres capaz de reconciliar un camino con otro, tómalo como signo cierto de que uno de los dos no es de Dios.

Un bien no entra en conflicto con otro cuando un bien mayor choca con uno menor, uno de ellos no es de Dios. Dios construye, no destruye. Lo cierto es que Dios siempre da lo mejor a todos y nunca acepta que una persona esté caída cuando puede estar erguida. La sabiduría divina discierne lo que es mejor para cada uno.

Tú podrías preguntar: Si Dios sabe lo que es mejor ¿por qué no se lleva a una persona en la infancia si sabe que más tarde ella caerá en pecado? Ciertamente Dios no destruye nada que es bueno por el contrario, Dios perfecciona y lleva a plenitud la naturaleza, nunca la destruye. La gracia no reemplaza la naturaleza sino que la perfecciona. Somos libres de escoger entre el bien y el mal. Dios nos señala las consecuencias del bien del mal, de la vida y de la muerte, pero mantiene nuestro libre albedrío.



En el curso del día.

Dios construye, no destruye.



Al terminar el día.

Sigue reflexionando sobre el camino que Dios quiere que recorras. ¿Existe algún conflicto entre los diferentes caminos, o es asunto de escoger uno u otro?

Si hay conflicto, trata de discernir cuál te lleva realmente a Dios.



Oración de la noche.

Señor, muéstrame el camino que quieres para mí y haz que en él encuentre mi alegría. Cuando esté en peligro de descarriarme, hazme entender que ése es mi camino y que sólo si lo sigo fielmente llegaré a casa.



DÍA VEINTICINCO

Al comenzar el día



EL MUNDO INTERIOR Y EL MUNDO EXTERIOR.

Si te retiras a tu mundo interior, empleando todas tus potencias, puedes llegar a un estado en el cual no tengas ideas ni restricciones, en el cual existas sin actividad alguna interior o exterior.

Cuando suceda esto, pregúntate si quieres regresar a la misma antigua vida. Si no lo deseas sal de este estado y vuelve a algún tipo de trabajo, mental o físico. Nunca cedas a este deseo por agradable que parezca. Tales estados no son naturales, no estás actuando tú sino que estás siendo actuado. No se trata, pues, de un trabajo espiritual ya que éste supone aprender a cooperar con Dios.

Esto no significa tener que abandonar la vida interior, no. Más bien debes aprender a trabajar en el crecimiento espiritual de modo que la unidad conseguida se convierta en acción en el mundo y que esa acción externa te conduzca a la unidad interior. Siguiendo este programa aprenderás a ser libre, no tendrás que apegarte a nada ni huir de nada. Concentra tu atención en tu vida interior y desde allí sal al exterior. Si, por algún motivo, tu vida en el mundo entra en conflicto con tu trabajo interior, dedícate a tu interior. Idealmente ambos mundos deberían marchar juntos, en ese caso estrías trabajando con Dios.



En el curso del día.

Trabajar espiritualmente es aprender a coopera con Dios.



Al terminar el día.

Esta tarde, tras el descanso, considera las dimensiones interna y externa de tu vida y de tu trabajo. ¿Olvidas una dimensión a expensas de la otra? ¿Te das cuenta de que el movimiento hacia delante y hacia atrás que aconseja Eckhart es el ritmo verdadero de la espiritualidad? ¿Cómo funciona en tu vida espiritual ese entrar y salir?



Oración de la noche.

Amoroso Dios, ayúdame a sentir tu presencia sea que mi atención se dirija a mi interior o hacia el mundo exterior. Enséñame el ritmo para entrar en casa y salir de ella. No me dejes caer en una vida parcializada.

En todas las cosas acércame a Ti.



DÍA VEINTISÉIS

Al comenzar el día.



EL SER Y LA NADA

Exactamente ¿de qué manera alguien “trabaja con Dios”?

Lo logras desprendiéndote de tu yo y de tus propios esfuerzos. La única acción del camino espiritual es anular el yo; sin embargo sin la ayuda de Dios no es posible lograrlo. Si no es con ella la anulación siempre será imperfecta. La humildad logra su objetivo sólo cuando Dios nos humilla por medio de nosotros mismos. Sólo entonces encontramos la paz y la real felicidad. Esa humillación de la humanidad es, al mismo tiempo, exaltación de Dios. “El se humilla será ensalzado”.

La humillación no es algo separado de la exaltación. La altura máxima de exaltación se halla exactamente en los más profundos abismos de la humillación. Cuanto más profundos los valles más elevadas las montañas circundantes. Altura y profundidad son efectivamente la misma cosa. Cuanto más te humillas más serás exaltado. Jesús dijo: “ El mayor entre vosotros que sea el servidor de los demás”. Quien quiera ser lo primero debe ser también lo segundo. Para ser aquello, debes ser esto. Servir es llegar a ser grande, de modo que el servidor es realmente el más grande de todos. De ese modo se cumplen las palabras del evangelista: “El que se humilla será exaltado”. Nuestro ser en plenitud depende de nuestro dejar de ser.



En el curso del día.

Ser plenamente depende de dejar de ser.



Al terminar el día.

Después de haber descansado algunos minutos respirando lentamente, reflexiona sobre la tensión que existe entre humillación y exaltación, ser y no ser, esclavitud y dominación. ¿Qué sentido tiene esto para ti? ¿Confías en esto aunque por el momento no tenga sentido para ti? ¿Qué experiencias te ayudan a confiar en ello?



Oración de la noche.

Querido Dios, ayúdame a servirte en todo. Hazme entrar en las paradojas del camino espiritual y consuélame cuando mi fe sea débil, así como me llenas de esperanza cuando mi fe es fuerte.



DÍA VEINTISIETE

Al comenzar el día



LA POBREZA ESPIRITUAL

La Escritura dice: “Se han enriquecido con todas las virtudes”. Esto es imposible conseguirlo a menos de ser pobres en todas las cosas materiales. Para poder llegar a poseerlo todo, debes, en primer lugar, despojarte de todo. Esto es un trato justo, hermoso, y, cuando reflexionas en ello, es efectivamente una verdadera ganga.

Si Dios se nos da como don y, además, nos da todas las cosas para que sean libre propiedad nuestra, debe privarnos de todas nuestras posesiones. No es correcto conservar ni siquiera la brizna de polvo que pueda entrar en nuestros ojos.

Todos los bienes de Dios ya sean dones de la naturaleza o de la gracia, o fueron creados para ser considerados como exclusiva propiedad privada. Ni tu madre ni ninguna persona fueron excepción. A menudo y para darnos una lección, Dios nos priva tanto de los bienes físicos como espirituales. Debemos considerar que lo que tenemos no nos ha sido dado sino tan solo prestado. No tenemos derecho de propiedad sobre nada: ni el cuerpo, ni el alma, ni la mente ni las potencias, ni los bienes o la fama, ni los amigos o parientes, ni los bienes materiales. ¿Por qué obra Dios de esta manera? Porque quiere que seamos exclusivamente suyos. En esto reside su principal alegría y su mayor gozo y cuanto más vivimos sólo par Él, más gozo experimenta. Cuanto más cumulamos para nosotros, tanto menos lo poseemos a Él y cuanto menos sea nuestro apego a todas las cosas, tanto más lo tendremos a Él y con Él todas las cosas.



En el curso del día.

Todo lo tengo, es prestado, no dado.



Al terminar el día.

Después de un breve descanso piensa en tu actitud con respecto a las posesiones, al talento, a la salud y a la vida misma.

¿Le crees a Eckhart? ¿Por qué dudas de sus enseñanzas en este punto? ¿Qué te llama la atención de su enseñanza?



Oración de la noche.

Maravilloso Señor, Tú eres cuanto yo deseo, tengo y busco. Me pongo en tus manos con la confianza de que me conducirás al lugar en el que Tú eres todo en todas las cosas.



DÍA VEINTIOCHO

Al comenzar el día.



POBRE DE ESPÍRITU

Si te niegas a ti mismo Dios será tuyo más de lo que te puede pertenecer cualquier cosa. Dios será tuyo con todo lo Él te puede ofrecer ni más ni menos. Te pertenecerá mil veces más que cualquier propiedad que hayas poseído y guardado en una caja fuerte. Dios y todo cuanto es suyo te pertenecerá a ti como nunca cosa alguna te ha pertenecido. Esta propiedad divina la ganamos simplemente rechazando en este mundo todo lo que no sea Dios.

Cuanto más completa y perfecta sea nuestra pobreza espiritual, tanto más aumenta nuestra posesión de Dios. No pienses, sin embargo, que esto es una especie de recompensa, como si se tratase de u beneficio o de un premio para ti. Todo se busca por el amor a la virtud, como lo dice Pablo: El que no tiene nada, lo posee todo”. No tienes propiedad cuando no quieres nada ni pretendes adquirir nada, ni en ti mismo ni con respecto a las cosas del mundo. Cuando ni siquiera deseas poseer a Dios.

¿Qué es entonces ser verdaderamente pobre de espíritu?

Es vivir prescindiendo de todo lo que no es esencial. Si puedes prescindir de todas las cosas porque no las necesitas, serás más feliz que si las posees y las consideras necesarias. Alguien entra realmente al reino de Dios cuando tiene la suficiente sabiduría para dejar todo por causa de Dios.



En el curso del día.

Quien nada posee, lo tiene todo.



Al terminar el día.

Descansa por unos minutos y empieza luego a examinar cuál es tu actitud hacia las cosas. ¿Eres posesivo? ¿Con las cosas, con las personas, con la salud? ¿Hay aspectos de tu vida con respecto a los cuales adoptas una actitud de desprendimiento semejante a la que describe Eckhart? ¿Te imaginas qué sería tomar una actitud de desprendimiento?



Oración de la noche.

Señor, haz que tenga sed sólo de Ti.

Líbrame de cuanto me ata, de modo que confíe en que sólo en Ti puedo hallar la plenitud y la felicidad.



DÍA VEINTINUEVE

Al comenzar el día.



Tú podrías decir que tus debilidades te impiden seguir este camino. Pues bien, pídele al Señor que retire de ti esas flaquezas y debilidades, si ésa es su voluntad. No puedes escapar de su alcance. Si las retira, dale gracias a Dios, pero si no, sopórtalas por Dios. No las consideres faltas, sino míralas como un ejercicio que te permitirá crecer y adquirir la paciencia.

Alégrate con lo que Dios te da. Confía en que Dios nos da a todos lo óptimo y lo que más necesitamos.

Un vestido no le queda bien a todo el mundo, es necesario que corresponda a las medidas de cada cual. Así sucede también con nuestro camino hacia la santidad. Si confías en Dios te darás cuenta de que tienes lo suficiente tanto en tiempos de escasez como en tiempos de abundancia. En toda circunstancia conténtate con la voluntad divina, y agradece que su voluntad se haga, de modo que para ti esto sea más importante que cualquier otra cosa que pudiera darte.

Al vivir así todo se convierte en un don y todo es Dios para ti. Conténtate con todo lo que Dios hace, tanto cuando te da algo como cuando te lo quita, de modo que no exista diferencia alguna entre lo que eres ahora y la situación ideal que podrías imaginar para ti.



En el curso del día.

Para mí, todas las cosas son un don.

Para mí, todas las cosas son de Dios.



Al terminar el día.

Después de descansar, sigue pensando sobre la actitud de aceptación que empezaste ayer. ¿En qué aspecto de tu vida encuentras dificultad para aceptar tu situación?

¿Qué te gustaría cambiar?

¿Lo que ahora eres cómo podría ser la forma escogida por Dios para sacarte adelante?

Trata de ver tu vida presente como el camino especial que te conduce a Dios.



Oración de la noche.

Señor, que sepa contentarme con la vida que me has dado.

Muéstrame el camino en mi actual situación.

Dame fe para creer que Tú me has llamado tal como soy, y que esto basta para seguirte.



DÍA TREINTA

Al comenzar el día.



¿ES DE DIOS?

Quizás temes no entregarte lo suficiente a tu trabajo espiritual y ser indiferente con respecto a tu camino. Tómalo como un ejercicio, ten paciencia contigo mismo y tranquilízate. Dios es comprensivo y fácilmente tolera el fracaso con tal de que nosotros como amigos suyos nos sintamos en paz.

¿Por qué no habríamos de encontrar la paz con todo lo que Dios nos da o con todo lo que debemos dejar de lado? Por equivocados o indolentes que seamos, si aceptamos recibir de Dios lo que hace o no hace, precisamente porque viene de Él, entonces puede decirse que sufrimos por causa de la justicia y por ello somos bienaventurados. No te quejes, pero si insistes en quejarte hazlo sabiendo que aún no estás contento con tu suerte. Sólo si tienes demasiado, puedes lamentarte. La persona espiritual aprecia lo mismo las pérdidas que las ventajas. Pero ¿acaso Dios no obra especialmente a través de algunas personas más bien que a través de otras? ¡Alaba a Dios por eso! Si tú eres una de esas personas escogidas, acéptalo. Pero si no lo eres también debes alegrarte. Considera solamente a Dios y no te preocupes si Dios obra en ti o si lo haces tú, por tu cuenta. Si tu mente está en Dios. Dios obra en ti. No te pongas a hacer comparaciones. A la larga de nada sirve que alguien sea mejor en una cosa y que otro se destaque en otra cosa. Deja que Dios obre a través de ti y déjalo actuar. No te preocupes si la obra es tuya o de Él; naturaleza y la gracia son de Dios. ¿Qué te importa a ti cómo quiere Dios obrar?

Deja que Dios obre donde, cuando y como le plazca.



En el curso del día.

Tanto la naturaleza como la gracia son de Dios.



Al terminar el día.

Esta noche repasa los treinta días transcurridos.

¿Qué te ha enseñado Eckhart sobre la vida espiritual?

¿Cómo puedes poner en práctica esta enseñanza?

¿Cómo es tu vida un camino suficiente para llegar a Dios?

¿Cómo puede esta vida presente volverse una practica espiritual más consciente?



Oración de la noche.

Señor, te agradezco el don de la vida y te doy gracias por aceptarme como soy en mi camino hacia Ti.

Acompáñame en el viaje y siempre acércame a tu amor.



Una palabra final.

Este libro fue escrito para ser sólo una puerta. Una puerta hacia la sabiduría espiritual de un maestro preciso y una puerta que conduzca a tu propio camino espiritual.

Puedes llegar a la conclusión que Meister Eckhart es alguien cuya experiencia de Dios quieres seguir más de cerca y con mayor profundidad, en cuyo caso deberías conseguir el texto de sus obras completas. Recientemente se han publicado varias traducciones de ellas. Léelas y ora con ellas pues son una puerta a su mundo espiritual.

También puedes pensar que su experiencia no te ha ayudado.

No hay problema con esta conclusión. Existen muchos otros maestros. En alguna parte debe existir el maestro preciso para tu viaje del espíritu, que es especial y absolutamente único.

Una y otra vez durante estos treinta días, Eckhart te ha recordado que no existe un camino, que cada uno de nosotros tiene que hacer su propio viaje y que cada camino es de igual valor y utilidad.

“Fíjate sólo en lo que Dios te pide hacer. No todos son llamados a Dios por el mismo camino.

FIN.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Para los pocos

Para Los Pocos

SAMAEL AUN WEOR


La moral es esclava de las costumbres y de las épocas.
También es hija de los lugares...
Hay que hablar de ética revolucionaria

México D.F.


Hace 4,000 años nací en la tierra de los Faraones.

He visto, en el año 1975, mi cuerpo muerto como un esqueleto.

Tengo que realizar la curación del cuerpo astral; ha sido afectado por la salida o segregación de los gérmenes de los yoes. Necesito sanar hasta el más mínimo filamento que compone el cuerpo astral, porque los gérmenes de los yoes dejan grandes huellas.

Los gérmenes de los yoes tienen formas de gusanos y varias formas infinitas.

El 13 de enero de 1977, tuve la experiencia mística de ascender por un camino escabroso, lleno  de lodo y excremento humano. Había abismos por doquier. Sobre mis hombros llevaba un gran bulto con un taponcito que se destapaba de vez en cuando y del que salían pulgas que laceraban toda mi carne.

Sentí temor, retrocedí un poco pero le dije a mi Padre Interno que iba a continuar mi iniciación Crística, costare lo que me costare.

Las pulgas eran el simbolismo de las críticas que me hacia la humanidad.

1.  H. Caos.
2.  H. El mundo etérico.
3.  H. El mundo astral.
4.  H. El mundo mental.
5.  H. El adepto calificado, en el mundo causal, se presenta en una mesa.
6.  H. El mundo del Budhi.
7.  H. La Madre Divina se traga el último de los vehículos del Atman. Me  encuentro en esta etapa, siendo el año 1977.
8.  H. La Resurrección.
9.  H. Los misterios Crísticos.
10. H. La era en que se cristaliza el Anciano de los Días.
11. H. ???
12. H. ???

Necesito subir con Pistis Sophia para llegar al Aeón 13. En el Aeón 13 se llega a un estado del Ser en donde ya no se necesita ocuparse de sí mismo y sí puede uno dedicarse de lleno a la humanidad.

Sé que me esperan grandes triunfos, aunque me encuentre solo en el camino hacia el Absoluto.

Siempre me he preguntado: ¿Por qué tengo que depender de la fatalidad?

Ayudar a la humanidad está bien, pero demostrar mis poderes no está bien.

No dependas de ideas o de conceptos ajenos porque dentro de ti mismo está la sabiduría.

La meditación debe ser correcta. La mente debe ser exacta. Se necesita el pensamiento lógico y el concepto exacto a fin de que los sentidos internos se desarrollen absolutamente perfectos.

Toda incoherencia, toda falta de lógica y de equilibrio mental, obstruye y daña la evolución y progreso de los chakras, discos o flores de loto del cuerpo astral.

Para investigar en los mundos superiores se necesita el pensamiento lógico y el concepto exacto.

Cuando el Ego se aniquila, desaparecen los procesos opcionales de la mente. Opción, es la emisión de concepto con temor de que el otro sea el verdadero, y esto indica ignorancia.

Nirmanakayas, son los que han renunciado al Nirvana por amor a la humanidad y a la Gran Obra.

Sambhogakayas son los que tienen tres grados de perfección.

Dakini, es una mujer astral o hada que entregan los Epoptae.

Dharmapalas son los Magos astrales de la fuerza.

Toda visión verdaderamente positiva, debe estar totalmente corroborada por los hechos concretos del mundo físico... "La Verdad no se aleja de la naturaleza humana."

Si lo que consideramos verdad se aparta de la naturaleza humana, entonces, no puede ser verdad.

El gran Kabir Jesús de Nazaret, jamás habría aconsejado a sus discípulos que fuesen tan sabios como la serpiente si esta última hubiera sido un símbolo del mal.

LA RESURRECCION


El que ha muerto no tiene por qué morir, hasta el veneno de las víboras no le hace daño.

El Cristo íntimo mata a la muerte con la muerte y Él resucita en el iniciado y el iniciado en Él.

Un Maestro resurrecto es un mutante. Su cuerpo se vuelve elástico porque su cuerpo queda reincrudado, es decir, vuelve a ser de la misma materia primitiva.

El Árbol de la Vida —los diez Sephirot— queda bajo el completo control o flujo del Maestro resurrecto. En el proceso, todos los cuerpos son elásticos.

El Diamante precioso con que pulió Salomón las piedras preciosas, es la Piedra Filosofal.

Para realizar la Gran Obra se necesita gran arte y gran paciencia.

En siete escalas se hace toda la Obra y se adquiere el sonido nirionissiano del Universo.

Los lazos familiares son del tiempo. Hay que liberarse de los afectos. Hay que ver a todos iguales; para uno, nadie debe ser un extraño.

El Ser no tiene parentescos. El Ser es cósmico.
Muerto el Ego, la familia le abandona a uno; quedando uno, ni solo ni acompañado, sólo en plenitud.

Todos los familiares son del tiempo y se pierden en el tiempo.

Creer que uno se merece todo, es un absurdo, nada merecemos...

Hay que cambiar la forma de ser con más severidad, para que surja en nosotros la Sicología salvaje del Súper-Hombre.

Debe ser creada en nosotros la capacidad de la propiedad dinámica de proponerse a sí mismo como motivo de reflexión.

En el esoterismo, "darse látigo", es disciplinarse.

La súper-disciplina y el perfeccionamiento del cuerpo físico se deben lograr por medio de la Medicina Naturista.

Cada uno de nosotros tiene en el fondo algún principio integrador...

El recto esfuerzo es, en sí mismo, el objetivo fundamental del Ser...

La comprensión es la auto-reflexión evidente del Ser.

En los infiernos atómicos, debemos desintegrar los cadáveres del Ego a punta de fuerza eléctrica. Nunca debemos esperar que el tiempo los desintegre.

El karma crea cuerpos. No vuelvas nunca a crear cuerpos físicos, son vulnerables, están expuestos a la vejez y a la muerte.

La auto-autoridad no es posible cuando no se posee la verdadera autoridad dentro de sí mismo. ¿Cómo se va a poseer autoridad si no se es dueño de sí mismo?

Actualmente, la mente humana está degenerada por aquello del concepto. Todo concepto emitido es el resultado de lo que han dicho, de lo que se ha estudiado.

El auto-concepto se basa en la experiencia y en la propia forma de pensar.

Krishnamurti sí tiene auto-conceptos porque nunca ha leído a nadie.

Los conocimientos de Gurdieff son incipientes.

La auto-acción sólo puede ser posible cuando se tiene al Ser adentro.

Existencia, persistencia y aburrimiento del Yo, ¡reflexionad!

El Yo es una simple posición absurda en el infinito...

El punto se convierte en línea, la línea en superficie y ésta en cuerpo. Substituye al punto por el Yo, y empezarás por no entender a la creación.

Reflexionad sobre el séptimo sello del Apocalipsis.

SOBRE LOS SOLES


El Sol Astral Ecuatorial se halla ubicado en las Pléyades, porque el sol físico que nos ilumina y da vida es el séptimo sol de las Pléyades. Tal Sol unifica y coordina a las Pléyades en su totalidad.

El Sol Polar es el centro básico de nuestra nebulosa y de sus cien mil soles.

El Sol Central enlaza y coordina a todas las galaxias, soles, mundos, lunas, etc., de éste nuestro infinito.

Alrededor del Sol Sirio gira toda la Vía Láctea con sus cien mil soles y millones de mundos, pero el Sol Polar, espiritual, ubicado en las dimensiones superiores del cosmos, coordina las actividades y movimientos de toda la galaxia.

El Sol Central o Centro Intergaláctico de este infinito, gobierna a todo nuestro infinito con sus cien mil galaxias y millones de mundos y soles.

El Universo se sostiene por la música.

SOBRE LAS ESFERAS


Las esferas y luminarias se extienden por el Teuhtlampa.

El infinito es cuantitativo aunque necesariamente esférico.

Las esferas se multiplican hacia afuera y hacia adentro, tanto en lo infinitamente grande como en lo infinitamente pequeño.

El infinito es reversible hacia el ombligo que está todos los puntos cuantificables Todo surge del Omeyocan, todo vuelve al Omeyocan.

SOBRE EL OMEYOCAN


En el Omeyocan sólo hay viento y tinieblas.

Llamase también al Omeyocan, debido al viento y a las tinieblas: Yoalli-Ehecatl.

En el Omeyocan se arremolina la quietud infinita antes de la manifestación del Logos Solar.

El Omeyocan es el ombligo cósmico del Universo donde lo infinitamente grande revienta en lo infinitamente pequeño, en recíprocos remolinos.

El Omeyocan es el Tloque-Nahuaque, es tempestad nocturna de todas las posibilidades.

El Omeyocan es el ombligo donde el Diverso se hace Universo.

El Omeyocan es el Señor de la Noche, el negro Tezcatlipoca que se niega, revienta en Luz y nace en el Universo que fecunda Quetzalcoatl, el Logos Solar.

Los famosos soles nahoas de México — el del fuego, aire, agua y tierra —, aluden a las catástrofes geológicas del planeta Tierra.

SOBRE EL FUTURO


La gente moderna ha perdido su capacidad de asombro.

La gente de esta época no es profunda, le gusta lo superficial. Se creen capaces de reírse de todas las civilizaciones.

La moral es esclava de las costumbres y de las épocas y es también hija de los lugares... hay que hablar de Ética Revolucionaria.

Las formas religiosas conservan los valores eternos y éstos están organizados de acuerdo con las necesidades psicológicas e históricas de cada pueblo, de cada raza. Todas las religiones tienen los mismos principios, los mismos valores eternos y sólo se diferencian en forma.

Los sabios gnósticos-rosacruces conocen los sistemas de investigación de Oriente y de Occidente.

Los gnósticos investigamos los mundos del ultra con los sistemas y métodos de los Yoguis indostaníes. Estudiamos al mundo físico con los métodos de investigación occidental. Ambos sistemas se complementan y armonizan para darnos en el futuro, una nueva cultura y una civilización altamente mística y formidablemente técnica y científica.

El hombre del futuro pondrá la materia bajo su servicio.

La máquina estará para servir a la colectividad y el hombre no será víctima de la máquina.

La ciencia médica, la Astronomía, la Técnica, la Aviación, la Industria, etc, liberarán al espíritu de la esclavitud del trabajo material.

El hombre del futuro gozará de los poderes de la clarividencia, y sin embargo, tendrá gigantescos adelantos científicos y técnicos. Será altamente espiritual y maravillosamente intelectual.

El hombre del futuro gozará de la intelección iluminada.

Jesús el Cristo puso el intelecto al servicio del espíritu.

La intelección iluminada es el intelecto al servicio del espíritu.

El gran error de los materialistas es, precisamente, creer que lo real necesita de los fenómenos físicos. Pero, tan real es el espíritu como la materia porque al fin y al cabo los dos son energía.

Lo material es tan sagrado como el espíritu. Material físico y espíritu sagrado se comportan en forma correlacionada y dialécticamente.

Con una cultura integral, de fondo y base espiritual, social y científica a la vez, podríamos cambiar radicalmente la actual situación del mundo.

Necesitamos de una nueva pedagogía revolucionaria, cuyo único objetivo sea hacernos conscientes de lo que ya sabemos.

En vez de retener en nuestra mente una cultura caduca y degenerada, necesitamos reeducarnos a sí mismos.

Hay que buscar la sabiduría directa de los documentos arqueológicos a través de la ciencia majestuosa de la meditación.

El conocimiento se extrae directamente de las piedras.

Nada sabían los antiguos sobre Paleontología ni sobre Paleontografía, y sin embargo, tienen representaciones de los monstruos de los tiempos Carbonífero y Mesozoico.

Desde el Euxino a Cachemira hay que buscar el origen de esta Raza Aria. El Jardín del Edén hebraico, es una reminiscencia del Adhi-Varsha de la Lemuria.

El Jardín del Edén sobre el Eufrates, se convirtió en el Colegio de los astrólogos y magos, los Aleim. ¡Qué duro es el camino que devora millones de zoospermos para una sola fecundación!..., fecundación y caducación resultan opuestas...

El resultado: la antítesis anula ese camino con la fuerza de la caducidad, la fuerza del tiempo, el fecundo Caducador...

Hay una gran ley del Gran Equilibrio entre el derroche y el saldo mínimo: el Arcano A.Z.F...
Es la razón objetiva del Ser el Gran Corrector, el Gran Rectificador del derroche universal...

Debemos meter la Ley de la Balanza entre el derroche y el saldo mínimo...

El sendero del hogar doméstico es un gimnasio a voluntad.

Se respira un gas cargado de oxígeno pero no se puede respirar Luz..., sin embargo, hay hombres que respiran Luz.

Basta juntar significaciones para que resulten conceptos impensables.

Si el Logos brotó de entre lo divinal incognoscible, el Diablo le dio libertad...

Necesitamos llenar la bolsa inagotable de las grandes posibilidades. La bolsa inagotable de las posibilidades tiene la forma de una galaxia espiral...

LA CLAVE DE LOS TRIUNFADORES


En el biorritmo de la vida todo se expresa basándose en la Ley de las octavas.

Durante este biorritmo, en Mi-Fa aparece la primera crisis y en La-Si la segunda crisis.

La clave de los triunfadores está en superar las crisis basándose en el desarrollo de la capacidad de sostener las notas y en seguir los siguientes tres pasos: elección, cambio y decisión.

EXPERIENCIA CON MINERVA


Me encontraba dentro de un Lumisial para realizar la invocación sagrada. En el centro del Lumisial había oculto un triángulo sostenido por una columna.

Invoco a Minerva, la piedra del altar resplandece y en el centro aparece el rostro de Minerva y responde:

— Soy Minerva, la diosa de la sabiduría, ¿qué quieres de mí?

—¡La sabiduría! --respondí.

— ¿Para qué quieres tú la sabiduría?

— Para ayudar a la humanidad.

Minerva guardó un silencio profundo y sólo quedaron sus ojos azules suspendidos en el ambiente. Entonces comprendí: El silencio es la elocuencia de la sabiduría.

Cuando se retiró, quedó únicamente la piedra triangular sostenida sobre la columna de piedra.

Es obvio que hay que cristalizar dentro de nosotros mismos a las tres fuerzas primarias de la naturaleza y del cosmos, que devienen del Santo Okidanok, omnipotente y omnisciente.

Incuestionablemente, el santísimo Okidanok estuvo representado por esa columna en la que se sostenía la piedra triangular... ¡he dicho!






Quetzalcoatl

SAMAEL AUN WEOR


EL AGUILA Y LA SERPIENTE COMO UNIDAD MÚLTIPLE PERFECTA, ORIGINAN LOS SOLES, LAS PLUMAS, LOS TIGRES Y LOS RITMOS DEL UNIVERSO.




Incuestionablemente, el tema de la obra "Quetzalcoatl" es trascendental. Merece ser reflexionado profundamente.

Ante todo, he de decir, en forma enfática, con entera claridad, que Quetzalcoatl no es un mito. Incuestionablemente, Quetzalcoatl es el Verbo, es la Gran Palabra, es el Logos Platónico, el Demiurgo Arquitecto del Universo, el Creador.

Cuando estudiarnos a Quetzalcoatl, descubrimos que en él existe el mismo drama cósmico de Jeshua Ben Pandirá, Jesús el Cristo. Quetzalcoatl cargando la cruz a cuestas nos recuerda, precisamente, al Mártir del Calvario.

Así, en realidad, Quetzalcoatl es el Logos, es lo que es, lo que siempre ha sido, y lo que siempre será; es la vida que palpita en cada sol. Antes de que el Universo existiera, Quetzalcoatl existía.

No sería posible aceptar en modo alguno, una mecánica sin mecánico, como cree la Antropología materialista, nosotros no debernos dejar de comprender que detrás de toda mecánica tiene que haber principios inteligentes; Quetzalcoatl es la Unidad Múltiple Perfecta, es el Cristo.

Cuando estudiemos a Quetzalcoatl no lo vamos a hacer desde un punto de vista literal, debemos analizarle juiciosamente a la luz de las más diversas teogonías. Quetzalcoatl que se expresa en todo lo que es, ha sido y será, es el fuego que radica en todo el núcleo universal.

No podrían ser comprendidos los Quetzalcoatls, los Deucaliones, los Hermes Trismegisto, los Budhas, sin conocerse previamente los Misterios Crísticos. Quetzalcoatl en realidad de verdad es semilla de remotos lugares... es fuerza de rumbos desconocidos para la humanidad actual, “Germen vivo del Superhombre".

Eso es Quetzalcoatl. Como principio inteligente puede ligar al Macrocosmos y al Microcosmos dentro del corazón del hombre.

El Árbol del Universo incuestionablemente es altamente simbólico, recordemos la "Erótica Griega". No hay duda que el ectais formal (-útero femenino) debidamente conectado con el falus vertical (-falo masculino) hacen cruz, las cuatro puntas de la cruz son: La Ciencia, la Filosofía, el Arte y la Mística.

Solamente mediante los misterios del Lingam-Yoni y Pudenda es posible conectar el alma con el espíritu, lo Macrocósmico con lo Microcósmico.

En tanto nosotros ignoremos los misterios de los Aztecas, los Zapotecas, los Toltecas, etc., será imposible lograr en nosotros, realmente, la fusión integral del espíritu con el alma. Los misterios del sexo son trascendentes y están en al cruz, repito: la inserción del Lingam vertical con el ectais formal forma Cruz y los misterios del sexo fueron enseñados por nuestro Señor Quetzalcoatl encarnado realmente, convertido en hombre vivo y no en simple personaje histórico.

El Cristo Cósmico, el Lagos Platónico, el Demiurgo griego, es Unidad Múltiple Perfecta.
Incuestionablemente, Quetzalcoatl, el Cristo es: I-N-R-I, analizando significa: I = Ignis, N = Natura, R = Renovatur, I = Integram. El fuego renueva incesantemente la naturaleza. El fuego Quetzalcoatliano se encuentra en el centro de toda Unidad Cósmica que surge a la vida, en el centro de toda constelación viviente, en el centro de todo Planeta, de todos los Soles, por eso es que Quetzalcoatl no ha perecido, nunca perecerá, existe antes de que el Universo existiera y seguirá existiendo a través de la eternidad.

El misterio de las almas gemelas es extraordinario y esto lo viene a poner de relieve sobre la faz, el gemelo Quetzalcoatl. Incuestionablemente la esencia purísima de nuestra propia alma puede manifestarse en cualquier otro organismo aparte del personal. He aquí el misterio de las almas gemelas, uno de los misterios más grandes y más sublimes del Amor.

Cuando un hombre encuentra a su compañera gemela incuestionablemente ha hallado la felicidad. Dichoso el hombre que encuentra a la mujer amada, sólo recordemos que el amor comienza como un destello de simpatía, se sustancializa con las fuerzas del cariño y se sintetiza en la adoración.

Un matrimonio perfecto es la unión de dos seres, uno que ama más y otro que ama mejor. El amor es la mejor religión.

No son los astros, en realidad de verdad, lo que preocupaba tanto a Quetzalcoatl, son los “Hombres”. Obviamente, los seres humanos estamos sometidos a la Ley del Péndulo; cuando hoy deseamos algo, mañana en realidad de verdad, le despreciamos.

Nuestra mente, nuestro corazón, están sometidos a la Ley del Péndulo. Las Naciones mismas se mueven de acuerdo con la Ley del Péndulo.

Naciones que en otra Era fueron profundamente religiosas, al cambiar el Péndulo, al situarse en vía opuesta, se volvieron materialistas. Al retornar el péndulo a su estado original primitivo se tornaron nuevamente religiosas. Ese es el caso de la Rusia actual. La mayor productividad de Parapsicología, según los cálculos que se han hecho y que nos vienen de Rusia, señalan que la espiritualidad comienza a brotar en Rusia, así sucederá algún día también en China, se cumplirán las palabras de Quetzalcoatl.

Cuando el péndulo retorne a su punto original primitivo, una nueva espiritualidad se mantendrá entre los chinos, entonces cambiará su historia.

Quetzalcoatl en vísperas de ser juzgado, condenado a muerte -dice el Presidente en su magistral y diamantina obra Quetzalcoatl-, cayó en la tentación de volverse inmortal. Eso merece una profunda reflexión, es mediante el amor, mediante la mujer, mediante el sexo, que nosotros podemos en verdad transformamos y convertimos en seres inmortales y poderosos.

Cuando se juzga a Quetzalcoatl, cuando se le señala injustamente y se dice de él, que no quiere a Tula, que no quiere a los Toltecas se le calumnia, cuando se afirma en forma enfática que Quetzalcoatl quiere a los hombres pero que los hombres todavía no existen, es algo que merece realmente ser reflexionado, obviamente nosotros necesitamos crear al hombre dentro de sí mismos, incuestionablemente llevamos dentro de nuestras mismas glándulas endocrinas los gérmenes del Hombre.

Ha llegado la hora en que nosotros conozcamos los misterios Quetzalcoatlianos, que conozcamos los misterios del Árbol del Universo, que conozcamos los misterios del sexo, que los estudiemos profundamente para transformamos radicalmente y convertirnos, en hombres y más tarde en "superhombres"

¡Tula termina, dicen los Toltecas! ¡Quetzalcoatl, Tula se acaba!   
Sí, se acabó; se acabó el Edén perdido, la lejana Tula se volvió cenizas, el Jardín Edénico, el Jardín de las Esperides, se volvió polvareda cósmica. El hombre perdió sus facultades trascendentales y se convirtió en un mendigo, abandonó la sabiduría antigua, degeneró totalmente; y ahora solamente la gloria de Quetzalcoatl, en este Universo, puede transformarnos radicalmente y convertirnos en Superhombres...

¡Los Dioses se volvieron demonios! ¿ Quién lo negaría? ¿Qué se hicieron los grandes Hierofantes del pasado: los Moisés bíblicos, los Hermes Trimegisto, aquellos que gobernaban la Naturaleza entera? ¿Dónde están? ¡Cayeron los Dioses! Como dice Quetzalcoatl y se convirtieron en demonios, los Reyes en vasallos y los esclavos en nada.

¡Estamos en una Edad Negra terrible! Necesitamos regenerarnos, necesitamos estudiar a fondo los Misterios Quetzalcoatlianos, y llevar este mensaje de nuestro Señor. Quetzalcoatl por toda la América, para que arda la América con la llamarada de la gloria maravillosa de Quetzalcoatl.

Se cerró un ciclo. ¡La Serpiente se mordió la cola! Los Edenes de los tiempos antiguos quedaron perdidos y ahora el hombre encorvado, sufriendo, marcha por este doloroso camino, lejos, muy lejos, de la sabiduría Quetzalcoaltiana. Necesitamos regresar a la antigua sabiduría y hacer resplandecer los Misterios de Anahuac sobre la faz de la Tierra.  

¡Se fue Quetzalcoatl a través de su cruz! ¡Sí! Por que en la cruz se encuentran los Misterios del Lingam-Yoni y Pudenda; porque la cruz es un instrumento de redención y de transformación. Se fue Quetzalcoatl, pero debe vivir en nuestro corazón, debe nacer en cada uno de nosotros. ¡Se fue, sí! Como se iban las almas de los difuntos en el viejo Egipto navegando en la barca de Ra, rumbo al sol inefable. Se fue Quetzalcoatl, pero debemos llamarlo con todo nuestro corazón, debemos invocarlo, y debemos eliminar de sí mismos esos defectos que cargamos dentro y que nos alejan de nuestro Señor Quetzalcoatl.

La obra maravillosa de nuestro señor presidente, licenciado José López Portillo, debe ser cincelada en oro, sobre mármoles divinos...

“Amigos, ha llegado la hora en que nosotros debemos revolucionarnos contra nosotros mismos, ha llegado la hora en que debemos transformarnos, ha llegado el momento en que debemos abrir los viejos códices de Anahuac y conocer la sabiduría serpentina de nuestro Señor Quetzalcoatl.

"¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!"

"EL SECRETO DE QUETZALCOATL"


Amigos, hemos asistido a un evento extraordinario, ciertamente el drama de Quetzalcoatl resplandece en la noche aterradora de todas las edades, es el mismo drama que representaran en loS misterios de Eleusis, los Mistos, los Iniciados; es el mismo drama que representara públicamente, sobre las calzadas de Jerusalén, el Gran Kabir JESÚS.

No podía faltar en México, la tierra sagrada de los tiempos antiguos, el drama cósmico que se ha bosquejado aquí en forma extraordinaria. Obviamente Quetzalcoatl resplandece en el Cosmos inefable, es el Logos, unidad múltiple perfecta.

Quetzalcoatl es también Mitra, es Hermes Trimegisto el tres veces grande, Dios Ibis de Thot, es en realidad de verdad el Sol Espiritual. Quetzalcoatl es la serpiente emplumada, la serpiente mística de los misterios Órficos y de los misterios de Egipto y de los misterios de los Cambires y de los misterios del glorioso México Antiguo y Arcaico.

No es Quetzalcoatl un personaje meramente mitológico, como suponen los ignorantes ilustrados, no, Quetzalcoatl es el mismo Principio Cósmico que puso en existencia el Universo, es la Palabra, es el Verbo de Juan; con justa razón dijo Juan: "En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios, por él todas las cosas fueron hechas y sin él nada de lo que es hecho hubiera sido hecho".   

Quetzalcoatl es el Verbo mismo, la palabra encantada, antes de que el Universo existiera, Quetzalcoatl existía. Quetzalcoatl es la serpiente emplumada que se revolvía entre la polvareda cósmica, en el Omeyocan, cuando apenas comenzaba a amanecer la Vida sobre este Sistema Solar. Quetzalcoatl es en sí mismo el Logos Platónico, el Crestos Hebraico, el Vishnú Indostánico. 

Quien no conocen la sabiduría hermética, quienes nunca en realidad de verdad han hecho un estudio sobre Cosmogénesis, quienes nunca estudiaron Antropología Gnóstica, esos que creen que saben demasiado, cuando en realidad de verdad, ignoran la religión sabiduría de los tiempos arcaicos, piensan que Quetzalcoatl es un mito, un ídolo y hasta lo miran con desdén.

Ha llegado el momento en que nosotros pasemos por una gran revalorización de principios, ha llegado el instante en que nosotros entendamos claramente que Quetzalcoatl nos indica lo que debemos hacer. Si nosotros queremos en verdad transformarnos, tenemos un prototipo extraordinario, ¡Quetzalcoatl! Quetzalcoatl como Logos es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será, es la vida que palpita en cada átomo como palpita en cada sol, es la Palabra.

Incuestionablemente, Quetzalcoatl es el Cristo Mexicano, es el centro fundamental de todo este drama. En realidad de verdad mis queridos amigos, ha llegado el momento para nosotros grandioso, se ha abierto en nuestra inteligencia la primera llamada de la comprensión.

Empezamos a creer que el Logos puede ser visto de distintas maneras: ya desde el ángulo hebraico o desde el ángulo egipcio, como también podemos estudiarlo a la luz del México Arcaico. Quetzalcoatl como Crestos, como Vishnú, como Logos, es el Verbo. 

La palabra fue la que dio a este Universo la vida, la palabra sostiene a este Universo, el Logos suena, el Logos es música, la música también es esférica y fluye en todo el panorama cósmico. Dentro de nosotros está latente Quetzalcoatl, dentro de cada uno de nosotros existe la posibilidad de encarnarlo.

El hombre que está en la lejana Tula, el hombre que cae en tentación, que se embriaga con el vino, que fornica y pierde todos los poderes, el hombre que abandona sus palacios maravillosos, que se dirige a la Tierra Roja, a la Tierra de los Mayores. El hombre que se ve en el espejo y dice: “estoy muy viejo", el hombre que sufre y llora y anda por estos caminos del mundo con la cruz a cuestas, ése es Quetzalcoatl.

Resucita entre los muertos, resplandece gloriosamente en el infinito espacio inconmensurable, es gloria, es luz, es sapiencia.

Nosotros también como Quetzalcoatl, un día lejano perdimos el Edén maravilloso del que nos habla el Génesis hebraico, salimos del Jordán de las Esperides, abandonamos los Campos Elíseos, cuando caímos en la fornicación animal. Mas ante nuestra vista hay un guía, un guía extraordinario y maravilloso, que nos indica el camino de la liberación. Ese guía es ¡Quetzalcoatl!

Amigos, la cruz que carga Quetzalcoatl es formidable, esa cruz formidable ese Árbol del Universo, contiene el secreto mismo de la doctrina de Quetzalcoatl. Pensemos un momento en el Lingam Vertical y el Yoni horizontal incuestionablemente la inserción del Phalus vertical dentro del Ecteis formal, hacen cruz, la cruz que carga sobre sus hombros Quetzalcoatl, la cruz que carga el Gran Kabir Jesús también rumbo al Calvario, la cruz espléndida de todas las edades.

Amigos, incuestionablemente, si la cruz es el instrumento de tortura y de martirio, también en verdad, la cruz es el instrumento de la liberación. En los tiempos antiguos de la Lemuria se conoció la llave del Arca de la Ciencia; entonces los hombres y mujeres que aún no habían perdido la inocencia edénica, se reunían en los Templos de Misterios para reproducirse; mas no se reproducían como se reproducen los hombres verdaderos, se reproducían como se reproducen los superhombres. Entonces se aceptaba claramente el don de "Kriya-shakti", hombres y mujeres se unían para crear y volver nuevamente a crear. Mas nunca derramaban el Vaso de Hermes Trimegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot, y como secuencia o corolario, la serpiente sagrada ascendía por la espina dorsal de aquellos hombres sagrados; y tenían aquellas criaturas poder sobre el fuego, sobre los aires, sobre las aguas y sobre la perfumada tierra.

Mucho más tarde en el tiempo, los seres humanos cayeron en la generación animal y como secuencia o corolario derramaron el Vaso de Hermes, perdieron todos sus poderes.

Cayó Quetzalcoatl, sí cayó, pero ahora todos nosotros podemos dirigimos hacia la Tierra Roja, hacia la Tierra de nuestros antepasados, hacia la Tierra de nuestros Mayores, para lograr nuevamente la luz del esplendor. Solamente llegando hacia esa Tierra bendita lograremos la Resurrección y aparecerá entonces la figura de Quetzalcoatl dentro de nosotros mismos aquí y ahora; nos cubriremos de gloria, nos cubriremos de esplendores, tendremos poder para dominar los aires, el fuego, a la tierra y a todos los elementos de Naturaleza en general.

Día llegará en que los que sigan la Doctrina de la Gnosis podrán provocar cambios en la naturaleza, día llegará en que aquellos que sigan la doctrina de la Gnosis, lograrán la resurrección del Quetzalcoatl dentro de sí mismos, aquí y ahora.

Nosotros los gnósticos tenemos la clave de todos los imperios y la llave de todos los poderes, podemos hacer temblar la tierra y mover los huracanes, porque conocemos el secreto de Quetzalcoatl, y ese secreto lo ignoran los cerdos del Materialismo, ese secreto es el ¡Gran Arcano!   

REFLEXIONES SOBRE QUETZALCOATL


Quetzalcoatl, es el prototipo divinal de todos los tiempos, es el Logos Platónico, la unidad múltiple perfecta.

Quetzalcoatl, es la Gran Palabra, es el verbo que fecunda a la materia caótica para que surja la vida.

En modo alguno sería posible el nacimiento del Universo, si excluyéramos a nuestro Señor Quetzalcoatl.

En cuestiones de Cosmogénesis, el pensamiento Quetzalcoatliano resulta matemático como una tabla pitagórica.

El verbo Quetzalcoatliano, hace fecundo al Omeyocan para que surja la vida en la aurora de la creación.

Incuestionablemente sólo hay viento y tinieblas en el Omeyocan, antes de que la palabra fecunde a la materia caótica.

En el Yoalli Ehecatl, donde se arremolina la quietud infinita, la vida aguarda latente el instante de ser despertada a una nueva actividad.

Ostensiblemente, la geometría Quetzalcoatliana es el fundamento de cualquier Cosmogénesis.

Indudablemente el fuego Quetzalcoatliano es el centro fundamental de toda unidad cósmica.   

Sería inconcebible excluir al "INRI", al fuego viviente y filosofal de cualquier obra creativa universal.

En el amanecer de la vida la serpiente emplumada se retuerce amenazadora entre la polvareda cósmica.

Ostensiblemente la geometría Quetzalcoatliana estructura los arquetipos determinativos de la naturaleza y del cosmos. Todo en el Universo se desarrolla de acuerdo con la ley de número, medida y peso.

Quetzalcoatl, como Demiurgo arquitecto del universo, da forma matemática y geométrica a todo lo que ha sido, es y será.

En el ombligo del mundo, donde surgen las formas determinativas y arquetípicas de este gran Universo, el pensamiento Quetzalcoatliano es el fundamento matemático.

La gran creación surgida dentro del seno del negro Tezcatlipoca es fecundada, gobernada y dirigida por la serpiente emplumada.

El águila y la serpiente, como unidad múltiple perfecta, origina, los soles, las plumas, los tigres y los ritmos de Universo.

Modelo diamantino y precioso del pensamiento Quetzalcoatliano es la Magna Obra titulada "Quetzalcoatl", del Señor Presidente de México, Lic. José López Portillo, insigne expositor de la sabiduría de Anahuac.





La Mitad del Mundo




ANTECEDENTES HISTORICOS

Desde tiempos inmemoriales, la forma de la Tierra constituía un problema para los científicos de Egipto y Grecia.

Eratóstenes, 275 años antes de Jesucristo, fue el primer científico que trató de medir la Tierra. Luego, Hiparco y Estabón, 210 y 60 años antes de Jesucristo respectivamente...

Los grandes enigmas siempre han fascinado a los hombres de ciencia; por eso surgió, un grupo de sabios franceses: Luis Godín, Carlos María de la Condamine y Pedro Bourger, quienes organizaron la Primera Misión Geodésica de Francia, 1736-1744, en busca de la “Mitad del Mundo".

Los estudios que realizaron en el Ecuador, fueron fundamentados en los conocimientos de Newton, Marchaut, Delambre, Snelius y Clairaut; bajo los auspicios de la Academia de Ciencias de París y con el apoyo de Luis XV, Rey de Francia.

EL MONUMENTO ECUATORIAL


Se halla en el punto "Cero" de la latitud máxima de la superficie de la Tierra, ya 78°-27'-8" del Meridiano de Greenwich. A 15 Km al norte de Quito, capital de la República del Ecuador y su medio ambiente geográfico es muy interesante. 

CAMINO DEL SOL


Los conocimientos astronómicos de los adoradores del Sol, allá por el año de 1250, antes de la conquista de los Incas, eran casi tan altos como los de los aztecas de la época, o de los egipcios de la antigüedad. Ellos sabían del movimiento del Sol, que en su lenguaje se llamaba "Inty", y de la luna, "Mama Quilla". Conocían los puntos cardinales y su orientación: Chincha, Norte; Colla, Sur; Anti, Oriente; y Cunti, Occidente.

Para determinar los equinoccios en forma exacta, tenían un sistema muy simple y por lo mismo admirable para su tiempo. Sencillamente usaban un cilindro sin techo, hecho de piedra, de más o menos 18 metros de circunferencia y ocho metros da altura, con una puerta de entrada. Este cilindro constituía un observatorio astronómico y un lugar exclusivamente para la adoración al Sol.

Cuando el Sol se encontraba próximo al cenit, los sacerdotes encargados de la "observación ritual", entraban por una puerta al cilindro; otros, quedaban en el exterior; y en el momento en que el Sol alumbraba totalmente el fondo del cilindro y no proyectaba ninguna sombra afuera ni adentro, era la hora "Cero", o sea el paso del Sol del Hemisferio Norte, el 21 de marzo; y viceversa, el 23 de septiembre.  

Los Hijos del Sol a la Línea Ecuatorial la denominaban “Inty-Ñan", que quiere decir el "Camino del Sol", significado muy real, por cuanto las 24 horas del 21 de marzo y del 23 de septiembre, el Sol recorre la Línea Ecuatorial, alrededor de la Tierra. He aquí su significación: Inty: Sol; Ñan: Camino.

Los días de las fiestas equinocciales que por tradición se observan, coinciden perfectamente con las fechas astronómicas del 21 de marzo y del 23 de septiembre, lo que prueba que los "Devotos del Sor” estaban en la verdad, señalando este lugar astronómico llamado "Inty-Ñan", como centro del Mundo y templo de su Dios Sol.

LOS AMANTES DEL SOL


Según la tradición, los “Amantes del Sol" de Lulumbamba, Huatos, Rumicucho, Caspigasí, Calacalí, Carapungo, Cayambe y otros lugares próximos a la Línea Ecuatorial, celebraban las fiestas de equinoccio desde tiempos inmemoriales, antes de la conquista de los Incas, y con más fervor en época del dominio incásico en que los Quitus tomaban la iniciativa, porque su dios común era el Sol, “Inty".

A pesar del dominio de los españoles, las fiestas del equinoccio en honor al Sol se seguían celebrando. En ellas estaban presentes los Jefes o Caciques; los Curacas o Sacerdotes para los ritos sagrados; las Vírgenes y ñustas del Sol Los danzantes, con sus típicos vestidos de oro y plata, ejecutaban la danza ritual; sin que faltara la chicha, bebida sagrada hecha de maíz germinado. El 21 de marzo de cada año, preparaban una fiesta alegre de acción de gracias por haber cosechado los primeros frutos físicos y espirituales: era la fiesta del "Inti-Laimi" o "Pascua del Sol".

La fiesta se iniciaba cuando el Curaca o Sacerdote anunciaba el paso del Sol, a las doce del día; saliendo ceremoniosamente de su observatorio astronómico, a los miembros del ejército y al pueblo, quienes se desataban en grandes bailes y gritos de alegría: ¡Jaguay! ¡Jaguay!

Según versión del Padre Juan de Velasco, en su obra, "Historia del Reino de Quito", antes de la fiesta del equinoccio, ayunaban tres días. Permanecía apagado el fuego en todas las casas y no podían comer sino frutas y hierbas.

La fiesta era solemne y comprendía tres partes:

1. El mushuc-nina, esto es la renovación anual del fuego sagrado, proveniente del Dios Sol. Lo sacaba personalmente el Inca con un espejo ustorio(*) de metal precioso, llamado "Inca-Rispo". Tomando con él los primeros rayos del Sol en el día del equinoccio, entregaba el fuego a la tribu para que con él cocieran sus alimentos.

2. Prendido el fuego, se iniciaba la fiesta; esto es los sacrificios al Sol, Con víctimas humanas, y cuyes a los que le sacaban el Corazón y lo ponían en fuentes de oro, previo ofrecimiento de perfumes y ramos de flores llamados "Paucar-Huatay". Paucar, significa hermosas flores; Huatay, atadura, o sea hermosos ramilletes de flores brotadas en esos días, colocados en vasos de oro y plata. Concluidos los sacrificios, el Inca distribuía los alimentos y la chicha, bebida de valor litúrgico; primero, entre los grandes señores; luego repartía el fuego nuevo en todas las casas.

(*) Ustorio. Espejo ustorio, espejo cóncavo que sirve para concentrar el calor del Sol en un punto.

3. Iniciada la fiesta con los principales de la corte, se extendían hacia los miembros del ejército y al pueblo. Bailaban incansablemente al son de las flautas, pingullos, rondadores y grandes tambores de cuero de llama o de venado.

Las fiestas del 23 de septiembre eran severas, suplicantes y rogativas, a fin de obtener las bendiciones de su Dios Sol, para iniciar sus labores físicas y espirituales. Eran una serie de manifestaciones expresivas de súplica en que ponían en juego los efectos del amuleto y de la magia o teurgia: enterraban cuyes y sus corazones ofrecían en fuentes de precioso metal a su Dios Sol; guardaban en cofres de barro, los trapos usados por el labrador y pequeñas porciones de tierra tomadas del terreno a sembrar, hasta la cosecha.

Comenzaban la lucha entre el bien y el mal; el bien, representado por un atlético guerrero, armado con una lanza de madera y con la insignia del Sol en el rostro; el mal, el diablo, al que denominaban "mandingo" o iguanchi, como lo llamaban los Jíbaros; se presentaba revestido con una máscara fantasmagórica -diablo-humano cabeza de diablo- evocando sentencias agoreras.

Al final de esta lucha, triunfa el bien sobre el mal; después de ultimado el mal con las lanzas, con gritos de desprecio, el Sacerdote ordenaba a los soldados y al pueblo que lo arrojaran en la quebrada del mandingo y terminaban con una danza triunfal brincada.

LA CONSTELACIÓN DE ESCORPIO


Cerca de la capital del Ecuador, Quito en la "Mitad del Mundo”, existen varias ruinas. Una de ellas es la de "Cochasquí", lugar dedicado a las ceremonias heliolátricas o de culto al Dios Sol.

Este templo tiene características muy interesantes: una de ellas, es que el 24 de junio, la Constelación de Escorpio se localiza justamente en una línea vertical con el templo de Cochasquí.

Los Chiris, amantes del Sol, relacionaban a la Constelación de Escorpión con sus procesos sexuales; y en este sagrado templo de Cochasquí, ellos buscaban, a través del amor y de las Vírgenes del Sol encarnar el "Nina-Hulka" o fuego sagrado, para convertirse en "Inty-Jaricunas" u hombres solares.

El templo de Cochasquí tiene algunos “vigías” uno de los cuales está dirigido justamente a la ciudad del Cusco, Perú; la ciudad sagrada de los Incas. 
Por este templo de Cochasquí pasa exactamente la Línea Equinoccial, o sea, que se encuentra perfectamente localizado en la "Mitad del Mundo"

HECHOS CURIOSOS


1. En 30 segundos se recorren los cuatro Hemisferios geográficos: Esto lo puede realizar cualquier persona a pie, en un tiempo menor del empleado por un astronauta alrededor de la Tierra, sin necesidad de vehículo espacial.

2. Sobre dos Hemisferios terrestres una persona, con sólo abrir ligeramente las piernas, puede poner un pie en el Hemisferio Norte y otro en el Hemisferio Sur, al mismo tiempo. Es la fotografía más común que toman los turistas.

3. Frío en el Centro del Mundo: Es la única región ecuatorial, que está en el Ecuador, y otra en Kenia donde se siente frío, en las últimas horas de la tarde. En las mañanas el clima es agradable -22°C. ó 65°F.-

4. Se puede andar sobre la Línea Ecuatorial, a 6'377.39 metros de altura, respecto al Centro de la Tierra, más que la de los Himalayas, con relación al mismo centro.

5. Disminución del peso de los cuerpos. Si usted se pesa en la Mitad del Mundo, acusa un peso menor que en cualquier otro lugar de la Tierra: Ley de Newton. 

6. Dos astros en el firmamento: Aunque es común en algunos parajes del Ecuador, pero en la Mitad del Mundo, por lo menos una vez al mes, es posible ver al mismo tiempo a la Luna en el Occidente y al Sol en el Oriente o viceversa.

EL PUCARÁ DE RUMICUCHO


El Museo del Banco Central del Ecuador se encuentra investigando este monumento precolombino desde hace aproximadamente tres años, con la intención de salvar tan importante construcción de la arquitectura prehispánica y, al mismo tiempo, investigarla científicamente para ampliar el conocimiento de las trascendentales sociedades del pasado.

"Pucará", que en Quechua significa "Templo", por su posición estratégica  frente a la Línea Equinoccial y por las características de su construcción se deduce que tenía una finalidad altamente litúrgica, sobre todo vinculada con el culto al Sol.

Durante las excavaciones se ha rescatado una considerable cantidad de material cultural, sobre todo fragmentos cerámicos. También se han encontrado objetos de cobre, hueso, concha y madera.

Hoy sabemos que en este lugar convivieron pobladores Incas y nativos en forma coetánea. Es decir, que el templo pertenece a los períodos de integración incásica del Ecuador, del año 500 D.C. al 1,500 de nuestra era.    















Sunyata


SAMAEL AUN WEOR





Ante todo, es necesario conocer las leyes del trabajo esotérico gnóstico, si es que en realidad de verdad queremos un cambio radical y definitivo.

En nombre de la verdad, diremos que si por alguna parte hemos de empezar a trabajar sobre sí mismos, tiene que ser en relación con la mente y con el sentimiento.

Sería absurdo empezar a trabajar con el centro motor, por ejemplo. Como sabemos se relaciona con los hábitos, costumbres y acciones de tal centro. Obviamente, esto sería como empezar con un fakirismo absurdo.

A propósito de fakires, en la India hay fakires que, por ejemplo, levantan un brazo en alto y lo sostienen por tiempo indefinido hasta que llega a quedar rígido. Hay otros que permanecen firmes en un lugar durante veinte o treinta años, hasta convertirse en verdaderas estatuas.

Mas, después de todo, ¿qué es lo que ganan esos fakires? Desarrollar un poco la fuerza de la voluntad, y eso es todo. No podemos pensar que ellos vayan a crear el cuerpo de la voluntad consciente. Es claro que no. No se puede crear un cuerpo fuera de la Novena Esfera. Si fuera posible crear un cuerpo en ausencia de la Novena Esfera, nosotros hubiéramos nacido, pues  del aire, de las aguas de un lago o de una roca, y no seríamos hijos de un hombre y de una mujer. Pero, somos hijos, en verdad, de un hombre y de una mujer. Entonces, la creación siempre se realiza en la Novena Esfera. Eso es obvio.

Así pues, ningún fakir podría crear el cuerpo de voluntad consciente lejos de la Novena Esfera.

Nada ganan, pues, los que se dedican al fakirismo excepto desarrollar un poco la fuerza de la voluntad y eso es todo.

Empezar por el centro motor sería absurdo.

Aún más, empezar a trabajar con el centro sexual sin tener una información correcta del cuerpo de doctrina gnóstico, es absurdo. Pues, el que empieza en esa condiciones, no sabe lo que está haciendo, no tiene con ciencia clara sobre el trabajo en la Forja de los cíclopes. Puede caer en gravísimos errores.

Recordemos que el primer centro es el intelectual, el segundo el motor, el tercero el emocional, el cuarto el instintivo y el quinto el sexual. Existe también el sexto que es la emoción superior y el séptimo el mental superior.

Pero si empezáramos, en realidad de verdad, con los centros inferiores de la máquina orgánica, caeríamos en el error.

Antes que todo, en estos estudios, debemos empezar por los centros intelectual y emocional.

Necesitamos cambiar nuestra forma de pensar, o lo contrario marcharemos por camino equivocado.

¿De qué serviría, por ejemplo, que ustedes asistieran a estas cátedras y no cambiaran la forma de pensar? Aquí se les dan muchos ejercicios esotéricos, se les orienta doctrinariamente. Pero si ustedes no cambian vuestra forma de pensar, ¿de qué sirve todo lo que  aquí se les dé? Se les dice que hay que disolver el  ego, se les dice que hay que sacrificarse por la humanidad, se les dice que hay que crear los cuerpos existenciales superiores del Ser, etc.

Pero, si ustedes continúan pensando como antes, con los mismos hábitos mentales de otros tiempos, ¿de qué sirve todo lo que están escuchando aquí?

Se les dice que hay que desintegrar el ego, pero ustedes continúan con vuestros viejos hábitos mentales, con vuestras formas y sistemas caducos de pensar. Entonces, ¿de qué les sirve la información que se les está dando?

En las Sagradas Escrituras se habla muy claramente y en forma precisa, sobre aquello del vino viejo y el vino nuevo. Como dice el Cristo, nadie echaría, por ejemplo, vino nuevo en odre viejo. Porque los odres viejos se  romperían. Así pues, que para el vino nuevo se necesitan odres nuevos.

También dice el gran Kabir Jesús, que a nadie se le ocurriría remendar, poner remiendos a ropa vieja, con pedazos de ropa nueva. Por ejemplo, romper un traje nuevo para remendar un traje viejo. Eso seria absurdo, ¿verdad? Así también, esta nueva enseñanza, es como el vino nuevo, necesita odre nuevo. ¿Cuál es ese odre? La mente.   

Si no abandonamos la forma caduca de pensar. Si seguimos pensando con los hábitos que antes teníamos sencillamente, estamos perdiendo el tiempo.

Es necesario cambiar la forma de pensar. Para vino nuevo, odre nuevo se necesita.

Así pues, necesitamos cambiar completamente nuestra forma de pensar, a fin de recibir esta enseñanza. Ese es el punto grave de la cuestión. Porque si recibimos esta enseñanza y la añadimos a la forma de pensar que teníamos antes, nada estamos haciendo, nos estamos engañando a sí mismos. Querer enganchar el carro de la enseñanza gnóstica a nuestro viejo carro todo dañado por el tiempo y lleno de basuras e inmundicias, es engañarnos a sí mismos.

Se trata, ante todo, de preparar el recipiente par recibir el vino de la enseñanza gnóstica. Ese recipiente es la mente. Sólo así, con un recipiente nuevo, transformado, con un recipiente verdaderamente magnífico se puede recibir ese vino de la enseñanza gnóstica. Y esto es lo que quiero que todos los hermanos vayan comprendiendo.

Necesitamos que las emociones negativas sean eliminadas de nosotros. Porque esas emociones negativa no permiten un cambio de fondo.

Es imposible transformarnos si aún poseemos dentro de nosotros emociones negativas. Tenemos que erradicar de nuestro corazón las emociones de tipo negativo pues son verdaderamente perjudiciales en todo sentido.   

Una persona que se deja llevar por emociones negativas, se vuelve mentirosa en un ciento por ciento.

Conozco el caso de un señor que actualmente se encuentra al borde de la muerte. Este buen hombre vino a tener una embolia cerebral. ¿Motivo? Muy claro: alguien le mal informó que su hermana había sido víctima de un fraude. Tal informe fue después examinado y resultó falso. Este señor llama a su hermana y cree en una infundia difamante que ella le cuenta. La tomó tan en serio que le dio una embolia cerebral. En estos momentos se encuentra al borde de la muerte. Vean ustedes este caso.

De manera que las emociones negativas vienen a llevarnos al fracaso.

Su hermana aún sigue convencida de que fue víctima de un fraude. Y es obvio que calumnia a un inocente. Pero, ella está segura de que fue víctima. Personalmente investigué el caso y me di cuenta que ella misma se estaba auto-engañando. Se está mintiendo a sí misma, víctima de las emociones negativas y a su vez, calumniando a otra persona en forma inconsciente.

De manera que he dicho a ustedes y repito: las emociones negativas lo tornan a uno mentiroso. Observen las gentes como mienten llevadas por las emociones negativas. Lanzan juicios falsos. Y luego, se arrepienten, pero es tarde, ya los lanzaron.

Así pues, debemos eliminar de nuestra naturaleza las emociones negativas.

La mentira ciertamente es una conexión falsa. Lo normal es que la energía del Padre, la vida del Anciano de los Días, es decir de nuestro Ser interior profundo fluya a través de la organización cósmica interior, hasta llegar a la mente.

Pero si nosotros producimos una conexión falsa, su energía ya no puede fluir. Es como si se interrumpiera la afluencia de esa energía. La electricidad no llegaría al foco, a los focos que nos iluminan. La mentira es una conexión falsa.

Por lo común cuando uno se llena de emociones negativas, se torna mentiroso, ésa es la realidad de los hechos.

Si nosotros verdaderamente comprendemos todo esto y empezamos por cambiar en nuestra forma de pensar y de sentir bien pronto esto se reflejará en nuestras acciones. Una vez que uno ha cambiado su forma de pensar de sentir y de actuar, entonces, está perfectamente listo paca empezar a trabajar con los misterios del sexo.

El error de algunos misioneros es que quieren que la gente, comiencen de una vez a trabajar con el Maithuna en la Novena Esfera, sin conocer siquiera el cuerpo de doctrina pues esto es absurdo. Las gentes que no ha cambiado su forma de pensar, que continúan con sus mismos hábitos, las  gentes que tienen sus mismas formas de sentir que son victimas de las emociones negativas no comprenden los misterios del sexo, los profanan.   

Por eso es que Paracelso insiste en que primero que todo, hay que conocer la ciencia, para luego entrar a trabajar en la Novena Esfera. Y tiene razón en esto, Felipe Teofrasto Bombasto de Honhenein, Aureola Paracelso.

Muchos reciben aquí enseñanzas esotéricas, se les da, pero continúan pensando como antes, como pensaban hace veinte años. ¿Qué sucede entonces? ¡Estamos perdiendo el tiempo! Se les da a las gentes la enseñanza para que se auto-realicen, para que cambien, y continúan pensando como antes.

Obviamente, se marcha muy mal. Conozco hermanitos gnósticos que tienen veinte y treinta años de estar en las enseñanzas gnósticas, y todavía piensan como pensaban en el pasado. Muy ilustrados, sí, manejan muy bien las ideas, pero si uno les examina detenidamente sus vidas, sus costumbres, verá que son las mismas que tenían antes. Hay hermanos hasta muy juiciosos, misioneros, que platican muy bien sobre la gnosis, que manejan el cuerpo de doctrina en forma extraordinaria, pero los he estado observando y actúan como cuando no eran gnósticos, actúan como actuaban hace treinta años. Tienen las costumbres viejas que tenían cuando nada sabían de estas enseñanzas. Siguen con sus mismas viejas costumbres. ¿Qué están haciendo esos hermanos? Obviamente, se están auto-engañando miserablemente. Eso es obvio.

Así pues, hemos de empezar por cambiar la forma de pensar, y después, la forma de sentir. Poner el vino nuevo, vino gnóstico, en odres nuevos, no en odres viejos.  

Una mente decrépita, llena de hábitos viejos, de hábitos de hace veinte o treinta años atrás, no está preparada para recibir el vino de la gnosis. Una mente así necesita forzosamente pasar por un cambio total, de lo contrario, se está perdiendo el tiempo miserablemente.

Con todo esto, ¿qué es lo que queremos? Despertar conciencia, ¿verdad? Esa es la verdad, eso es lo que queremos: despertar. En el mundo oriental no se ignora que la gente está dormida, nadie lo ignora. Pero en mundo occidental la gente cree que está despierta y sin embargo hacen cosas que no quieren hacer. Se lanzan a la guerra pero no quieren ir a la guerra, pero siempre van, aunque no quieran. ¿Por qué? Porque están hipnotizados.

Sabemos que a un sujeto hipnotizado, por ejemplo le ordenamos que vaya a matar a alguien y va y lo mata. Eso ya está previsto en el Código Penal de todos los países de la Tierra. Así también sucede con las gentes de todas las latitudes, están hipnotizadas pero creen que están despiertas. Si se les dice que ha llegado la hora de ir a la guerra, van a la guerra. No quieren pero van. Porque están hipnotizados. Y el hipnotizado, hipnotizado está. Es gravísimo, tremendamente cierto.

Necesitarnos salir del sueño hipnótico, eso es verdad. Pero bueno, vamos a ver cómo salimos del sueño hipnótico. Si estamos contentos con nuestros hábitos mentales, con nuestro sistema de razonar, con nuestros hábitos sentimentales, con nuestras distintas costumbres adquiridas por herencia y por la familia, entonces, aunque estemos escuchando, aquí, en esta sala, las enseñanzas, sencillamente estamos perdiendo el tiempo.

Pregúntense ustedes a sí mismos para qué han venido. ¿Con qué objeto están ustedes reunidos en esta sala? Si están reunidos aquí por mera curiosidad, vale más que no hubieran venido. Si de verdad les anima el anhelo de cambiar, pero continúan muy contentos con sus viejas normas de pensar, sencillamente se están auto-engañando.

Si es que ustedes quieren enganchar el carro de la gnosis a vuestro tren avejentado por el tiempo y carcomido hasta el tuétano de los huesos, pues están haciendo un juego muy tonto que a nada les conduce. Así pues, no nos engañemos a sí mismos. Si ustedes quieren cambiar, seamos serios y cambiemos nuestra forma de pensar.

Cada cual tiene una forma de pensar, cada cual cree que su manera de pensar es la más correcta. Pero, en realidad de verdad, las dispersas formas de pensar de cada cual o de todos en conjunto, de correcto no tiene nada, puesto que están hipnotizados. ¿Cómo puede pensar correctamente una persona que está hipnotizada? Pero ustedes creen que están pensando correctamente, he ahí vuestro error. Vuestros hábitos mentales no sirven.

Si es que quieren cambiar, bueno, aquí tienen la enseñanza nueva, aquí tienen el vino de la gnosis. Pero, por favor, traigan odres nuevos para ese vino, no odres viejos. El vino nuevo rompe los odres viejos.

Me interesa darles la enseñanza, mis hermanos, pero darla seriamente. Por eso les invito a cambiar vuestra forma de pensar.

Acaso ustedes, ¿han reflexionado en lo que es la conciencia? ¿Con qué podríamos comparar lo que es la conciencia? A un rayo de luz que se puede dirigir hacia una parte u otra, eso es obvio. Debemos aprender a colocar la conciencia donde debe ser colocada. Donde esté nuestra conciencia, allí estaremos nosotros. Ustedes que me escuchan en estos momentos, ¿están seguros de que la conciencia de cada uno está aquí? Si está aquí, gracias. Pero, ¿estamos seguros que esta aquí? Puede ser que esté en este momento en la casa. Puede ser que esté en la cantina. Puede ser que es en el supermercado y que tan sólo estemos aquí viendo la personalidad o fachada de tal o cual hermano. Así pues, donde esté la conciencia, ahí estamos nosotros.

La conciencia es algo que debemos aprender a colocar inteligentemente donde debe ser colocada. Si colocamos nuestra conciencia en una cantina, se procesará en virtud de la cantina. Si la colocamos en una casa de citas, allí se procesará y si la colocamos, pues, en un mercado, tendremos un buen mercader o un mal mercader.

Donde quiera que esté la conciencia, allí estaremos nosotros.

La conciencia está, desgraciadamente, embotellada. Un yo de lujuria podrá llevarla a una casa de citas, un yo de borracheras, se la podrá cargar por una cantina. Un yo codicioso se la llevará, por allá, a un mercado. Un yo asesino se la llevará a la casa de algún enemigo, etc.

¿A ustedes les parece, acaso correcto, no saber manejar la conciencia? Tengo entendido que es absurdo llevarla a lugares en donde no debe estar, eso es obvio. 

Desgraciadamente, repito, nuestra conciencia está enfrascada, sí, embotellada entre distintos elementos inhumanos que en nuestro interior cargamos. Necesitamos quebrar todos los elementos dentro de los cuales se halla embotellada la conciencia. Pero, ¿haríamos eso si no cambiáramos nuestra forma de pensar? Si estamos contentísimos con nuestros antiguos hábitos caducos y extemporáneos que tenemos en la mente, ¿nos preocuparíamos por despertar la conciencia? Es claro que no. Si se quiere cambiar, vamos a cambiar desde ahora mismo, cambiando nuestros hábitos mentales, nuestra forma de pensar.

Cuando uno cambia de verdad, origina cambios interiores. Cuando uno cambia su forma de pensar, puede, entonces, pensar en cambiar totalmente en su interior. Pero si en la mente, siguen existiendo hábitos extemporáneos, ¿cómo puede decir uno que va ha provocar un cambio en su conciencia interior? Eso no es posible, sería contradictorio que Pensáramos una cosa e hiciéramos otra. No es posible.

Así que necesitamos hacernos dueños de nuestra propia conciencia, colocarla donde debe colocarse, ubicarla donde debe ubicarse, aprender a ponerla en un lugar y aprender a quitarla. Es un don maravilloso, pero es un don que no estamos usando sabiamente.

Realmente lo único que tenemos dentro, es la conciencia, es lo más digno que tenemos. Los diversos agregados psíquicos que nosotros cargamos, en modo alguno son dignos. Lo único digno, lo único real, lo que vale la pena en nosotros, es la conciencia. Pero está dormida, no la sabemos manejar. Los agregados psíquicos se la llevan por donde ellos quieren. Realmente no sabemos usarla, y eso es lamentable.

Si queremos un cambio un cambio de fondo debemos también ir aprendiendo qué es eso que se llama conciencia.

En el mundo oriental se nos ha dicho que antes de que nazca en nosotros el Bodhisattva, debe surgir en nosotros el Bodhisitta.

Pero, ante todo, ¿qué cosa es eso que se llama Bodhisattva? Algunos de ustedes sabrán y otros no sabrán. Aquél que posea los cuerpos causal, mental, astral y físico, es un Bodhisattva. Es decir, el alma humana, o alma causal, vestida con tales cuerpos, es un Bodhisattva. Hay plena distinción entre un Maestro en sí, que es Atman-Budhi, o sea el Intimo y el alma conciencia, y el Bodhisattva, que es el alma humana revestida con los cuerpos existenciales superiores del Ser.

Pero el Budhismo del Mahayana o Budhismo Mahayánico, es más exigente, no reconoce como Bodhisattvas sino a aquellos que se han sacrificado por la humanidad a través de sucesivos Mahamvantaras.
El Budhismo Mahayánico dice que hay dos clases de seres. Los unos serían los Budhas Pratyekas y los aspirantes a Budhas Pratyekas, que son los Sravakas. Estos no se sacrifican por la humanidad, jamás, nunca. Luchan  sí, por cambiar y cambian. Pero, nunca dan sus vidas por sus hermanos y jamás cargan al Cristo íntimo. Los otros son los Bodhisattvas, verdaderamente. Aquellos que han renunciado a la felicidad del Nirvana por amor a la humanidad. Aquellos que en distintos Mahamvantaras han entregado su sangre por la humanidad. Que pudiendo vivir felices en el Nirvana, han renunciado a cualquier felicidad por sus hermanos en la Tierra. Son ellos los únicos que verdaderamente pueden encarnar al Cristo.

Pero, bueno, volvamos a esto del Bodhisitta. ¿ Qué cosa es el Bodhisitta? La conciencia ya despierta, desarrollada, convertida en el embrión áureo. Es la verdadera armadura argentada que nos puede proteger de las potencias de las tinieblas, que nos da la sapiencia y la experiencia.

Antes de que surja un Bodhisattva, dentro, en el interior de alguien, surge el Bodhisitta, es decir, la conciencia despierta y desarrollada.

Vean ustedes, pues, cuánto vale ese don que se llama conciencia.

Es tácito que la humanidad tiene la conciencia enfrascada entre el ego. Es claro que mientras las gentes continúen pensando como piensan, sintiendo como sienten y con sus mismas rancias costumbres, no podrán despertar la conciencia, continuará ésta hipnotizada. En secuencia o como corolario, diremos que nunca surgirá en gente así, el Bodhisitta.

Cuando el Bodhisitta, que es la conciencia desarrollada y despierta, surge en uno, en el aspirante, entonces, pronto aparece el Bodhisattva.

Obviamente, el Bodhisattva se va formando dentro del Bodhisitta. Es grandioso el Bodhisitta.

En realidad de verdad, mis queridos hermanos, es maravilloso cuando uno, verdaderamente, cambia su forma de pensar. Porque entonces, y sólo entonces, trabajará para el despertar de la conciencia. Entonces, sólo entonces, hará un trabajo serio que lo conduzca al nacimiento del Bodhisitta. Antes, no es posible.

Vivimos en un mundo doloroso. Todos ustedes están llenos de dolor, de sufrimientos. Felicidad, no existe en este mundo, es imposible. Mientras haya ego tiene que haber dolor. Mientras continuemos con nuestra forma rancia de pensar, no podremos ser dichosos. Mientras seamos víctimas de las emociones negativas, cualquier género de felicidad se hace imposible.

Nosotros necesitamos, en verdad, llegar a la felicidad. No podríamos conseguir tal logro sino despertáramos la conciencia, y nunca despertaremos la conciencia si continuamos con la forma de pensar que tenemos actualmente.

Así pues, primero miremos cómo estamos pensando. Cambiemos esa forma anticuada de pensamiento. Preparemos odres nuevos para el vino nuevo que es la gnosis y así trabajaremos de verdad y en serio.

Este mundo, en sí mismo, es el producto de la ley de la originación. Este mundo se sostiene con las leyes de causa y efecto que son las leyes del karma. También se les llama leyes de acción y consecuencia. Tal acción, tal consecuencia. Este es un mundo bastante complejo, es un mundo de asociaciones, combinaciones múltiples, dualismo incesante, lucha entre los opuestos, etc. En estas circunstancias no es posible que exista en este mundo la felicidad.

Cada uno de nosotros tiene que pagar su karma, estamos llenos de deudas. Ese karma, obviamente, nos trae mucho dolor, muchas amarguras, no somos dichosos.

Muchos piensan que podríamos llegar a la felicidad a través de la mecánica de la evolución. Es un concepto falso, pues la mecánica es mecánica. La ley de la evolución, y también la de la involución, constituyen el eje mecánico de esta maquinaria que se llama Naturaleza. Hay evolución en el grano que germina, en la planta que se desarrolla y al fin da frutos. Hay involución en la planta que entra en decrepitud y por último se convierte en un montón de leños. Hay evolución en el niño que se forma en el claustro materno, en la criatura que nace, que crece, se desarrolla y vive a la luz del sol. Mas, también existe involución en el ser humano que envejece, que decrece, que entra en decrepitud y al fin, muere. Eso es completamente mecánico.

La misma ley del karma, en cierto sentido, también es mecánica. Es mecánica en el sentido causativo, mirada a la luz de las doce nidanas.

Necesitamos liberamos, precisamente, de la ley del karma. Necesitamos liberamos de ese movimiento mecánico de la Naturaleza. Necesitamos hacernos libres y eso no será mediante la evolución mecánica.

Cualquier evolución mecánica se procesa de acuerdo con las leyes de causa y efecto. Las leyes de las asociaciones, de las combinaciones mutuas, etc. Lo que es mecánico, es mecánico.

Necesitamos liberamos de la ley de la evolución, también de la ley de la involución.

Necesitamos dar el gran salto para caer en el vacío iluminador.

Obviamente, existe una contraposición entre la teoría de la relatividad, que predicara un Einstein, y el vacío iluminador. Lo relativo es relativo. La maquinaria de la relatividad funciona con la mente de los opuestos, con el dualismo.

En la lucha de las antítesis hay dolor.

Si queremos la auténtica felicidad, debemos salimos de la ley mecánica de la relatividad.

Dar el gran salto, repito, para caer entre el seno del padre

Yo experimenté el vacío iluminador en mi mocedad. Apenas tendría algunos dieciocho años cuando pude dar el gran salto, más allá del tiempo y vivenciar Eso que no es del tiempo. Eso que podríamos llamar la experiencia del prajna-paramita, el más crudo realismo.

No está de más, enfatizarles a ustedes la noticia de que tal evidencia fuese repetida tres veces. Supe lo que era el Sunyata, lo pude vivir.

En el vacío iluminador no existe el dualismo conceptual. La maquinaria de la relatividad no-funcionaria en el vacío iluminador. La ley de las combinaciones y asociaciones mecánicas, no es posible en el vacío iluminador.  

Indubitablemente, la experiencia del vacío iluminador sólo es posible en estado de Shamadi, o como se dijera también, en estado de prajña-paramita. En el vacío iluminador no existen formas de ninguna especie, podría decirse que allí, uno pasa más allá del universo y de los dioses.

En el vacío iluminador encontramos la respuesta a aquello de que si todas las cosas se reducen a la unidad, ¿a qué se reduce la unidad? Tal respuesta no es posible para la mente humana, o por lo menos, pera la mente que funciona de acuerdo con la lógica formal. Pero en el vacío iluminador, no es necesaria tal respuesta, tal respuesta es una realidad patente: si todas las cosas se reducen a la unidad, la unidad también se reduce a todas las cosas.

Entonces, el que penetra en ese estado de Maha-Shamadi, dijéramos vive en todas las cosas, desprovisto de todo y esto de por sí ya es grandioso, sublime e inefable.

Sumergirse definitivamente en Sunyata es el vacío iluminador definitivo. El vacío iluminador solo es posible mediante el gran salto y a condición definitiva de haber pasado por la aniquilación budhista total. De lo contrario no sirve.

En aquélla época, en mi mocedad, aún no había pasado yo por la aniquilación budhista y, obviamente, a medida que me acercaba a la gran realidad, la conciencia se expandía en forma desmesurada. Es obvio, la situación, no habiendo pasado por la aniquilación budhista, sentí indecible terror, motivo por el cual regresé al universo de la relatividad de Einstein.

Repito, tres veces experimenté con el vacío iluminador, y supe en el Sunyata, que más allá del vacío hay ¿qué? Eso que se llama talidad. Lo supe con una intuición de tipo trascendental. Porque en el terreno de la intuición, dentro del mundo de la intuicionalidad, hay distintos grados de intuición.

Incuestionablemente, el grado intuicional más elevado es el de las mentes filosófico-religiosas o filosófico-místicas. Ese tipo de intuición, corresponde al prajña-paramita.

Esta facultad, pues, me permitió saber acerca del mundo del vacío iluminador y que más allá se encuentra la Gran Realidad.

Bien, quiero afirmarles a ustedes en forma enfática, que este camino de la gnosis conduce a la gran realidad. La gran realidad o la talidad, Sunyata, prajña-paramita, está más allá de este universo de la relatividad, es decir, más allá de la mecánica esta de la relatividad y más allá, mucho más allá, del vacío iluminador.

No es el vacío iluminador la última palabra, es la antesala de talidad, de la gran realidad.

Estoy hablando a ustedes no en forma meramente tierna, en pasados Mahamvantaras experimenté la talidad y como quiera que la conozco, tengo que dar de ello vivo testimonio.   

Lo importante para nosotros es pasar por una suprema aniquilación, a fin de que la conciencia convertida en Bodhisitta y totalmente despierta, pueda dar el gran salto para caer dentro del vacío iluminador. Un paso más y llegamos a la talidad.

Pero, como les digo, debemos empezar por cambiar nuestra forma de pensar para trabajar correctamente sobre sí mismos, desintegrando realmente los elementos psíquicos indeseables que llevamos dentro. Así podremos conseguir el despertar de la conciencia, el desarrollo del Bodhisitta.

Es necesario saber meditar, comprender lo que es la meditación. El objeto de la meditación es muy simple. ¿Qué es lo que queremos nosotros a través de la meditación? Tranquilidad.

Parecería muy superfluo lo que estamos diciendo. Ustedes podrían objetarme que podríamos tranquilizarnos con una botella de vino, eso es claro. Podrían objetarme que podríamos tranquilizamos oyendo una sinfonía de Beethoven. Pero, en realidad de verdad, conseguir la tranquilidad, es lo más difícil que ustedes imaginarse puedan.

Nadie podría tener tranquilidad, meditar y tener su mente en santa paz, si no ha eliminado de su centro intelectual el pensar caduco, extemporáneo. Nadie podría tener paz en su corazón, si no hubiere eliminado de sí mismo, previamente, las emociones negativas y perjudiciales. 
Cuando un gnóstico, un arhat gnóstico, trata de meditar es que busca la tranquilidad. En esos instantes se propone trabajar sobre algún  elemento inhumano que haya descubierto en sí mismo mediante la auto-observación. Si descubrió la ira, se dedicará a comprender el agregado psíquico de la ira para disolverlo todo con al ayuda de su Divina Madre Kundalini, que deberá invocar. Tal vez descubrió que tiene el agregado psíquico del odio, entonces, se propondrá desintegrar tal agregado para que surja en su reemplazo el amor.

A medida que uno vaya desintegrando todos esos agregados psíquicos inhumanos que en nuestro interior cargamos, la conciencia irá despertando.

Siempre se habla en la gnosis de la importancia del sexo, mas sólo trabajaremos con éxito en la fragua encendida de Vulcano a condición de  primero, cambiar nuestra forma de pensar para que tengamos una rica información y luego, hacernos más conscientes de las enseñanzas.

No queremos, en modo alguno, desmentir los misterios sexuales. Espero que ustedes entiendan que el camino que conduce a la talidad es, y subrayo esto completamente, absolutamente sexual.

Incuestionablemente, un soltero o una soltera, pueden disolver, a base de mucha comprensión, un cincuenta por ciento de agregados psíquicos, siempre y cuando se apele a la Divina Madre Kundalini durante la meditación.

Pero, hay elementos psíquicos muy pesados, que corresponden al mundo de las noventa y seis leyes y éstos no se desintegran sino exclusivamente con el movimiento eléctrico de la svástica en acción, que genera determinado tipo de electricidad sexual trascendente.

Obviamente, la mujer-serpiente, o sea, la princesa Kundalini, la Divina Madre Cósmica, es reforzada mediante ese tipo de electricidad. Entonces puede, con su poder eléctrico, desintegrar atómicamente los elementos psíquicos más pesados, dentro de los cuales está embotellada la conciencia.

Así, poco a poco, llega el instante en que la conciencia queda completamente liberada, despierta, lista para dar el gran salto y caer en el vacío iluminador que es la antesala de la gran realidad.

En todo este mundo se nos ha criticado demasiado porque ponemos énfasis en el sexo y muchos dicen que hay otros caminos que pueden conducir a la gran realidad. Obviamente que cada cual es muy libre de pensar como quiera, pero, en nombre de la verdad, por experiencia mística directa acumulada en el fondo de mi conciencia a través de sucesivos Mahamvantaras, puedo decirles que el camino que conduce directamente a la gran realidad, más allá del vacío iluminador y de la mecánica de la relatividad, es absolutamente sexual en un ciento por ciento.

Quienes disienten en esta cuestión, revelan, con ese proceder psicológico, desconocimiento de la cruda realidad.        

Es obvio que quien ha tenido verdadera experiencia en estas cuestiones, a través de sucesivos Mahamvantaras, sabe muy bien que así es. No es posible escaparse definitivamente de la mecánica esta de la relatividad por otra  puerta o por otro camino que no sea el directo, el que lleva a la gran realidad.

Sunyata es un término budhista muy interesante, nos indica perfectamente la experiencia mística, vívida, del que no sólo ha experimentado el vacío iluminador, sino que ha llegado más allá, mucho más allá, a la talidad, a la gran realidad.

Dentro del terreno exclusivamente esotérico-místico, budhista-Crístico, disiento con muchos budistas ortodoxos. Repito, dentro del terreno estrictamente místico-budhista, disiento con respecto a muchos místicos budhistas ortodoxos, que ponen el vacío iluminador como lo máximo.

Nosotros, los gnósticos, vamos más allá de la mecánica de la relatividad, más allá de esta maquinaria de la teoría de la relatividad de un Einstein, fundamentada en el dualismo conceptual, y aún mucho más allá del vacío iluminador.

Nosotros queremos la gran realidad, la experiencia vívida, Sunyata. La vívida experiencia de los prajña-paramitas.

Gracias a Dios, tenemos en nuestro interior a la conciencia. Es precisamente el don más precioso, lástima que esté enfrascada entre el ego. Pero, si conseguimos liberar a la conciencia, entonces, estaremos listos para el gran salto, para el salto supremo. 

Una conciencia liberada es una conciencia que puede sumergirse en la gran realidad de la vida libre en su movimiento. Esta gran realidad es felicidad inagotable, más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente. Es una felicidad imposible de describir con palabras.

Todos queremos la felicidad y no tenemos la felicidad. Necesitamos ser felices, pero no es posible ser felices en un mundo de combinaciones. No es posible ser felices dentro de esta maquinaria de la relatividad.

Recordemos que el ego es ciego, que el ego es un libro de muchos tomos y que está expuesto a las leyes de causa y efecto.

Es hora de que pensemos liberamos del karma, liberamos de este mundo doloroso, de esta maquinaria tan infernal. Es hora de que pensemos en la dicha verdadera de la gran realidad.

Por eso les invito a cambiar vuestra forma de pensar. Porque si ustedes cambian, podrán trabajar sobre sí mismos para liberar la conciencia. Pero si ustedes no cambian vuestra forma de pensar, si sólo quieren esta doctrina para engancharla a vuestro tren viejo, decrépito y degenerado, pues están perdiendo el tiempo.

Quiero la felicidad para ustedes, la verdadera dicha del Ser.

Necesitamos que ustedes aprendan a meditar, en lo más profundo, que sepan meditar.

Cuando uno ha conseguido una verdadera concentración, llega a la verdadera dicha.

Vean ustedes, si yo no hubiera tenido en vida la experiencia del vacío iluminador, allá en mi mocedad, no estaría hablándoles ahora en la forma que les estoy hablando. Esa experiencia vívida, jamás se borró de mi conciencia ni de mi corazón.

Es posible que en una práctica de meditación profunda, pueda la conciencia de un ser humano escaparse de entre el ego y experimentar la dicha del vacío iluminador. Es obvio que si lo consigue trabajará con gusto sobre sí mismo, trabajará con ardor, pues habrá experimentado ciertamente, en ausencia del ego, Eso que es la Verdad. Eso que no es del tiempo, que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente.

Aquí les he enseñado una forma sencilla de meditar, porque hay un tipo de meditación que está dedicado a la autoexploración del ego, con el propósito de desintegrarlo, volverlo cenizas. También hay otro tipo de meditación, que tiene por objeto llegar un día a la experiencia de lo real. Ojalá lo lograran ustedes, para que siguieran animados interiormente y trabajaran sobre sí mismos. Sin embargo, conceptúo que es necesario tener algún Mantram que sirva.

El Mantram que les voy a dar es muy sencillo: gate, gate, paragate, parasamgate, bhodi, swá, ha. Este Mantram se pronuncia así: gaaateeeee, gaaateeeee, parasamgaaateeeee, parasamgaaaateeee, booodiiiii, suaaaa, jaaaaa. En nuestros corazones tiene que haber quedado grabado.

Este Mantram se pronuncia suavemente, profundamente y en el corazón. Puede también usarse como verbo silenciado, porque hay dos tipos de verbo: verbo articulado y verbo silenciado. El verbo silenciado es poderoso.

Este Mantram, entiendo que abre el ojo de dagma. Este Mantram, profundo, un día los llevará a ustedes a experimentar; en ausencia del ego, el vacío iluminador. Entonces sabrán lo que es el Sunyata, entonces entenderán ustedes lo que es el prajña-paramita.

Perseverancia es lo que se necesita, con este Mantram ustedes podrán llegar muy lejos.

Conviene experimentar la gran realidad alguna vez, eso lo llena a uno de ánimo para la lucha contra sí mismo. Esa es la ventaja del Sunyata. Esa es la ventaja más grande que existe en relación con la experiencia de lo real.

Y para que hoy se aproveche la meditación y el Mantram como es debido, vamos a entrar un rato en meditación con el Mantram.

PRACTICA DE LA MEDITACION


Ruego a todos los hermanos, pues, entrar en meditación.

Se relaja el cuerpo, totalmente, después de relajado nos entregamos totalmente a nuestro Dios interior profundo. Sin pensar en nada, únicamente recitando con la mente y el corazón el Mantram completo.

La meditación debe ser honda, muy profunda, los ojos cerrados, el cuerpo  relajado, entregados completamente a nuestro Dios interior. 

Ni un pensamiento se debe admitir en estos instantes. La entrega a nuestro Dios debe ser total y solamente el Mantram debe resonar en nuestros corazón. 

-Apaguen las luces, relajen todo el cuerpo.

-Relajación completa y entrega total a nuestro Dios interior profundo.

-No piensen en nada de nada, de nada, de nada, de nada...

-Recitaré el Mantram, lo repetiré muchas veces para que no se les olvide: gaaateeeee, gaaateeeee, parasamgaaateeeee parasamgaaateeeee, booodiiii, suaaaaa, jaaaaa...

-Sigan repitiendo en sus corazones... no pensar en nada de nada... entreguémonos a nuestro Dios...

-Siéntanse como un cadáver como un difunto.